La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó hoy 9,700 millones de dólares de ayuda para los damnificados del huracán Sandy, la primera parte de un paquete de 60,000 millones.

Con una votación de 354 votos favor y 67 en contra, la Cámara Baja conjuró una rebelión interna de políticos republicanos que habían criticado duramente al presidente de ese organismo legislativo, John Boehner, por no haberlo sometido antes a votación final.

Se espera que la iniciativa pase este mismo viernes con un voto unánime en el Senado, bajo control de los demócratas, y que la segunda porción, de unos 50,000 millones de dólares adicionales, sea avalada el próximo 15 de enero.

La aprobación de la iniciativa de ley ocurre dos meses después de que el huracán Sandy devastó zonas costeras de Nueva York y Nueva Jersey y fue una de las primeras acciones de la nueva legislatura del Congreso.

Todos los votos en contra del proyecto de ayuda a las víctimas de la tormenta procedieron del Partido Republicano.

La Administración Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) había advertido que la próxima semana se agotarían los recursos para el pago de seguro por inundación.

La decisión inicial de Boehner de no someterla a voto al final de la pasada legislatura provocó malestar entre políticos republicanos de Nueva York y Nueva Jersey, incluido el gobernador de esta última entidad, Chris Christie.

Otro influyente legislador republicano de Nueva York, Pete King, había pedido un boicot en las contribuciones económicas a los miembros de su propio partido.

King, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, había pedido a los residentes de Nueva York y Nueva Jersey suspender su financiamiento a los republicanos hasta que aceptaran votar el paquete de apoyo.

El propio presidente Barack Obama tuvo que hacer un llamado a los republicanos para someter a voto el proyecto de ley.

Tanto Nueva York, como Nueva Jersey votaron a favor de Obama en las elecciones del 6 de noviembre pasado.

JSO