En un segundo intento para ingresar a territorio mexicano, cientos de migrantes centroamericanos se enfrentaron con la Guardia Nacional (GN) en las orillas del Río Suchiate tras recibir el rechazo del gobierno mexicano para ingresar sin un proceso de registro.

El Instituto Nacional de Migración (INM) informó que a los migrantes se les había invitado a entrar de manera ordenada al país y con base en la ley, dando prioridad a los grupos vulnerables; sin embargo, los dirigentes de la llamada Caravana 2020 convocaron a cruzar el Río Suchiate, sin considerar los riesgos para menores de edad y grupos vulnerables.

Por lo que en su intento de cruzar se enfrentaron con elementos de la Guardia Nacional y agentes migratorios que resguardaban la frontera con Guatemala. En respuesta para contenerlos y evitar que continuaran avanzando, la guardia lanzó gas pimienta al contingente, donde también iban menores de edad y mujeres embarazadas.

Ante las agresiones y el intento de ingresar de manera irregular a México, fueron detenidos decenas de migrantes, principalmente mujeres y niños, quienes fueron llevados a la Estación Migratoria Siglo XXI.

Aquellos migrantes que lograron esquivar el operativo de la Guardia Nacional se dirigieron a la carretera Panamericana, donde caminaron para avanzar hacia la ciudad de Tapachula. Otros cientos de migrantes permanecieron en el poblado fronterizo guatemalteco de Tecún Umán.

“Las disposiciones jurídicas no establecen una calidad migratoria de tránsito. Existe la invitación a las personas migrantes de pasar la frontera de México en orden para su registro y resolver cada una de las peticiones”, respondieron las autoridades mexicanas a la carta que un día antes les entregó la caravana de migrantes, para ingresar y transitar por territorio mexicano a través del Puente Fronterizo Rodolfo Robles, Suchiate 1, ubicado en Ciudad Hidalgo, Chiapas.

“Se permitiría el acceso cumpliendo los requisitos establecidos en la ley; una migración segura, ordenada y regular”, indicó el INM en un comunicado.

Los migrantes llegaron en la madrugada al cruce fronterizo y pidieron a agentes migratorios que les dieran el paso libre para ingresar a México, pero ante la falta de respuesta al mediodía se lanzaron al río para cruzar la frontera desde la localidad guatemalteca de Tecún Umán.

El domingo, el gobierno mexicano informó que estaba aceptando el ingreso de más de 1,000 centroamericanos que llegaron en otro contingente el fin de semana, y que estudiaría los casos de cada uno y si bien México ha aceptado analizar las solicitudes de algunos centroamericanos y les han ofrecido trabajo en programas sociales, el despliegue de la Guardia Nacional para detener su paso hacia Estados Unidos continúa.

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