La única salida a la crisis que vive el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) es llegar a un acuerdo, antes de Semana Santa, para que renuncien los cuatro aspirantes a la dirigencia nacional para demostrar que no los mueve la ambición vulgar del cargo y nombrar a una dirigencia provisional, propuso Alejandro Rojas Díaz Durán.

El aspirante a la dirigencia nacional morenista explicó que la idea es que la gestión de la dirigencia provisional dure hasta que termine el proceso electoral de 2021 y entonces sí elegir al próximo Comité Ejecutivo Nacional.

Expuso que el Consejo Nacional es la instancia que tiene las facultades para nombrar una presidencia provisional, así como una Comisión Nacional de Elecciones y la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia.

Posteriormente ese comité provisional tendrá que encargarse de la elección de la dirigencia nacional, así como los comités ejecutivos estatales y municipales, mediante encuesta.

En su opinión, lo importante es poner por encima del interés personal, el interés superior del partido y de la nación.

Sin embargo, advirtió que si Yeidckol Polevnsky, Bertha Luján y Mario Delgado, que son quienes han manifestado su interés en competir por la presidencia de Morena no renuncian, él tampoco lo hará “para no dejarles la cancha libre para quedarse con el control del partido”.

En ese sentido indicó que realmente quienes están operando para quedarse con el control de esa organización son Polevnsky y Luján porque Delgado “sólo está nadando de a muertito”.

Acusó a Polevnsky y a Luján de actuar "a río revuelto" y pretender tener una ganancia, de manera oportunista.

Afirmó que ambas han aprovechado sus cargos, atribuciones y facultades para entrampar a Morena en una madeja jurídica para mantener cotos de poder que les permitan influir en la designación de los puestos de dirección del partido a escala nacional, estatal y municipal y distrital.

El también senador suplente del coordinador de la fracción legislativa morenista, Ricardo Monreal, opinó que el Congreso al que convocó Luján para realizarse el próximo 26 de enero, no tiene validez por lo que todo lo que se acuerde ahí carecerá de sustento estatutario y jurídico.

Destacó que lo delicado es que están desgastando mucho a la militancia y están perdiendo mucho tiempo en la antesala del proceso electoral de 2021, donde se renovará el Congreso de la Unión y 15 gubernaturas.

En opinión del aspirante, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) autorizó y dio sustento jurídico a la posibilidad de que Morena pueda elegir por encuestas a todos sus dirigentes: nacional, estatales y locales.

En ese sentido aseguró que las dirigencias estatales de Morena “son de papel” porque no han sido electas por nadie.

Dijo que Morena debe prepararse estratégicamente para la elección de 2021, donde tiene el reto de ratificar la mayoría en el congreso, lo cual no será una tarea fácil, sobre todo porque es muy probable que los partidos de oposición se alíen para intentar derrocar al partido del presidente Andrés Manuel López Obrador.