El consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE),  Lorenzo Córdova Vianello, demandó del Estado mexicano garantizar la paz pública el próximo 1 de julio para que los ciudadanos puedan ejercer su voto y tener capacidad de respuesta frente a cualquier acto de violencia que pretenda empañar el proceso electoral.

Dijo, además, que la mejor garantía de que “en México no va a haber frade” es que la elección será operada por millones de ciudadanos, vigilada por el mayor número de representantes de los partidos políticos, observada por miles de visitantes extranjeros.

Durante la realización del tercero y último simulacro del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), el funcionario público explicó que esta vez la llegada de la información al PREP será más lenta que en elecciones anteriores debido a que el conteo de votos y llenado de actas, que son el insumo principal del programa, tardará.

Si bien el PREP ahora es más rápido, indicó, la información con que se alimentará tardará en recibirse porque del total de casillas a instalarse en 96% se computarán los votos de la elección federal y la local en un solo acto e inscribirán en la misma acta.

Edmundo Jacobo Molina, secretario ejecutivo del INE, precisó que dado el referido modelo de casilla única, derivado de la reforma electoral del 2014, se prevé que a las 12 de la noche del 1 de julio se cuente con el reporte de apenas 12% de los votos computados, de 55% a las 3 de la mañana, 67% a las 7 de la mañana y 82% una hora después.