México se mantiene como uno de los países más peligrosos y mortíferos del mundo para los medios, sin que el gobierno actual realice los cambios necesarios para frenar la violencia e impunidad contra los periodistas, advirtió Reporteros Sin Fronteras a través de su informe anual donde nuestro país se posiciona en el lugar 143 de 180 naciones evaluadas en libertad de prensa.

El documento también identificó que cuando los periodistas mexicanos investigan temas molestos para el gobierno o relacionados con el crimen organizado, especialmente a nivel local, sufren amenazas e intimidaciones y “pueden ser asesinados a sangre fría”.

“Numerosos periodistas han desaparecido en el país, otros se han visto obligados a exiliarse para ponerse a salvo”, se indica en el reporte, al tiempo que se advierte que la colusión de las autoridades y los políticos con el crimen organizado amenaza la seguridad de los periodistas y obstaculiza el funcionamiento de la justicia.

El informe también destacó que a pasear de que recientemente se han producido algunos avances, México continúa hundiéndose en “la infernal espiral de la impunidad. La colusión de las autoridades y los políticos con el crimen organizado amenaza gravemente la seguridad de los actores de la información y obstaculiza el funcionamiento de la justicia del país a todos los niveles”.

En especial, se enfatizó que numerosos periodistas han desaparecido en el país; otros se han visto obligados a exiliarse para ponerse a salvo.

Mientras que “el presidente López Obrador, en el poder desde diciembre de 2018, aún no ha acometido las reformas necesarias para frenar la espiral de violencia contra la prensa y la impunidad”.

Se dijo que, en el ámbito económico, existe una gran concentración en el paisaje audiovisual mexicano. Los numerosos medios de comunicación comunitarios a menudo carecen de frecuencias de difusión legales y son perseguidos de manera regular.

Seguridad de comunicadores

El poder garantizar la seguridad de las y los periodistas en el ejercicio de su trabajo es de los principales retos a los que se enfrentan las autoridades de nuestro país en materia de libertad de expresión, señaló Balbina Flores es representante en México de la Organización Reporteros sin fronteras (RSF).

Sobre el tema, la defensora indicó que es necesario que el gobierno establezca una política integral de protección, que no sólo considere medidas en el momento en que se conoce de un riesgo para un periodista, sino que se apliquen medidas preventivas, lo cual, añadió, es una parte que no se ha desarrollado suficiente en el mecanismo de protección de la Secretaría de Gobernación.

Añadió que el que México sea un de los países más peligros para el periodismo a nivel mundial, además de ser una situación grave, pone en la mira la situación de impunidad en los delitos contra la prensa y las desapariciones de los periodistas, ya que en la actualidad más de 90% de los casos de violencia no se han esclarecido y en 100% de las desapariciones, con 23 casos registrados, hasta la fecha se sigue desconociendo su paradero. 

Y aunque reconoció que por primera vez un gobierno ha presentado cifras y datos sobre violencia contra la prensa, lamentó que contrario a ello no se ha dicho la manera en que se va a resolver el problema.

“Las condiciones de fondo de la inseguridad para el periodismo no han cambiado, porque las condiciones de violencia estructural y la inseguridad se mantiene. Esperamos que este informe tenga un impacto y sea tomado en cuenta, de ninguna manera queremos deteriorar la imagen del país, simplemente queremos señalar lo que pasa para que las condiciones mejoren”, finalizó.

Paralelamente, Félix Márquez, integrante de la Red Veracruzana de periodistas, el que de nueva cuenta México siga como uno de los países más peligros para los periodistas es una situación de largo tiempo, lo cual no ha cambiado desde inicio la llamada guerra contra el narcotráfico.

En el caso específico de Veracruz, dijo los asesinatos de periodistas develan otras situaciones adversas, como los son las zonas de silencio, en donde existen poco comunicadores, que luego son asesinados, lo que también genera que la mayoría de los periodistas no lleguen a ciertos lugares y lo que se encuentran ahí traten de manejarse con cautela.

maritza.perez@eleconomista.mx