Este jueves, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) entregó a la Cámara de Diputados la segunda parte de los informes de fiscalización de la Cuenta Pública 2020, lo cual representa un avance del 45% de las revisiones programadas a esta cuenta.  

Durante la entrega recepción de la segunda entrega del Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2020, David Colmenares Páramo, auditor superior de la Federación, expresó que la revisión de esta cuenta consta de 1,623 auditorías, de las cuales hoy se presentaron 625 y que sumadas a las 125 presentadas en junio pasado, dan un total de 750 auditorías al gasto de 2020, es decir, un 45% con respecto a lo programado. 

Previo a entregar los informes a Pablo Ángulo, presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF, el auditor destacó que como parte de los avances que ha logrado el organismo a su cargo, están la creación de una defensoría de oficio sobre faltas administrativas graves, además de establecer como un eje estratégico la digitalización y la innovación de procesos que se ha materializado en diversos proyectos y que han comenzado a modificar de fondo la manera en que se fiscaliza.

Entre los proyectos, se resaltó la puesta en marcha del buzón digital, el cual, dijo, ha permitido la apertura de 60 auditorías digitales. “El buzón es una herramienta tecnológica de comunicación bidireccional entre la auditoría y las autoridades fiscalizadas que permite efectuar el envío y certificación de información a través de firma electrónica y que otorga certeza de recepción con un sello de tiempo”. 

Por lo que, añadió, la meta es que en algún momento el total de las revisiones se lleve a través del buzón digital, para dar mayor grado de eficiencia, celeridad y ejecución a las revisiones. 

Asimismo, el auditor habló sobre el sistema de control administrativo y fiscalización de los recursos de gasto federalizado, plataforma que, dijo, permite a los equipos auditores conocer a detalle, de manera previa a la revisión documental, la información correspondiente a las facturas, pedidos, contratos y adquisiciones de obra pública pagada con recursos federales por parte de los estados. 

Respecto a la fiscalización del gasto de estado y municipios, el auditor añadió que en los últimos años también se han incorporado tecnologías de inteligencia que han permitido marcar redes de proveedores de empresas fantasmas, labor que se verá fortalecida con la creación de una área de auditoría forense dentro del gasto federalizado. 

Describió que dicha área podrá hacer uso de nuevas herramientas tecnológicas en materia de análisis y datos en la realización de auditorías sobre ejercicios de recursos federales. Sobre el tema, destacó que la ASF ha detectado tres casos que sigue revisando la auditoría forense. 

En tanto, el auditor también consideró que el trabajo de la ASF no debe ser rebasado por cuestiones externas y ni ante el surgimiento de nuevas modalidades de redes de corrupción, como lo son Pandora Papers y Panamá Papers 

“La Auditoría Superior de la Federación no debe ser rebasada por condiciones externas, ni deben surgir brechas entre las características y atribuciones del ente auditor frente a la complejidad de la actuación de los entes públicos, incluso ante el surgimiento de modalidades sofisticadas de corrupción”, detalló.

“Obviamente nosotros estamos haciendo un trabajo de inteligencia para ubicar y darle seguimiento a esa riqueza de información que surge de información periodista”, dijo. 

Finalmente, llamó a los integrantes de la Cámara baja a dotar de más y mejores herramientas a la ASF para realizar su trabajo fiscalizador.

“En la medida que el marco normativo dote de más herramientas a la Auditoría para simplificar, agilizar sus procesos, así como para ampliar y diversificar el alcance y profundidad de la fiscalización, podremos observar un crecimiento de incidencia institucional en la calidad del gasto público”, indicó.

El pasado 30 de junio fue entregada la primera parte de los informes de fiscalización de la Cuenta Pública 2020.