El presidente Andrés Manuel López Obrador concibe a los migrantes mexicanos radicados en Estados Unidos como una mercancía, porque tratándose de remesas los llama héroes, pero cuando se trata de apoyarlos no hace nada, afirmó Carlos Arango, presidente del Frente Nacional de Inmigrantes.

Entrevistado vía telefónica, Arango dijo que al mandatario mexicano lo que le interesa es el dinero que mandan a México, no los seres humanos.

Desde Palacio Nacional les dice héroes, pero cuando se trata de hablar, dar beneficios, de ayudar a mejorar la existencia de los migrantes en Estados Unidos, especialmente toda la línea de desempleados que se tiene en estos momentos, pues nada más se le da en realzar las remesas que la gente envía”.

Difícil entender a que viene

El dirigente migrante dijo que es difícil de entender la presencia del presidente mexicano en Washington si no se trata de una visita de Estado, en la que, además de reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump, lo hiciera con el poder Legislativo y otros sectores de la población.

La razón por la cual una gran cantidad de organizaciones de migrantes están inconformes con la visita, incluso el caucus Hispano del Congreso de Estados Unidos, es en que no hay razón para que se dé, afirmó.

“Una reunión entre ambos mandatarios en estos momentos, donde ambos países tienen serios problemas para contener la pandemia del Covid-19 y en el contexto de la campaña electoral en Estados Unidos”, no tiene sentido, remarcó.

El activista recordó que la renegociación del Tratado de Libre Comercio fue una especie de promesa de campaña del presidente Trump. Por ello, dijo, en estos momentos la entrada en vigencia del acuerdo que lo sustituye, le sirve electoralmente que vaya el presidente López Obrador a “agradecerle” la entrada en vigencia de ese instrumento comercial. “No sé qué le quiere agradecer”.

Dijo que “con esto, el presidente Trump, perfectamente puede decir que pudo controlar a México”.

Recalcó que aún con la visita de López Obrador a Washington, el presidente Trump no va a cambiar su retorica antinmigrante y no va a haber la forma de levantar demandas que tengan que ver con México ante el gobierno de Estados Unidos”.

En su opinión, a lo mucho, con esta gira López Obrador pretende dar un mensaje de tranquilidad a la inversión extranjera. “Viene a decir que México es un lugar seguro para invertir. Yo creo que esa es la tónica, aunque diría la gente que de hecho es entreguista”.

Desde su perspectiva, con ese encuentro, México, más que ganar algo, pierde su calidad de liderazgo que apenas estaba construyendo con el nombramiento para ocupar un lugar en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Arango mencionó que ya que se va a hacer la visita, lo importante sería que el mandatario mexicano hablara con el presidente Trump del tema migratorio, pero todo parece indicar que no tiene esa intención.

Consideró que la imagen que proyecta el presidente López Obrador con esta visita, en estas condiciones y en donde no habrá encuentro con comunidades mexicanas, es que no le interesan.

La cuestión es que no conoce, no sabe o no quiere manejar la agenda migrante, abundó.

“Nos da más preocupación que se endurezcan más las políticas migratorias que ha tomado con América Central, como se vio después de la negociación de los aranceles a mercancías mexicanas, con lo que México se convirtió en los hechos como un tercer país seguro, aunque oficial o jurídicamente lo es”.

Dijo que, lo que sí puede pasar con la visita del presidente López Obrador, es que la campaña de reelección del presidente Trump se robustezca, porque todavía mucha gente lo sigue, a pesar de que existe mucho desencanto en Estados Unidos sobre su gestión en la residencia de México.

diego.badillo@eleconomista.mx

kg