Al presentar su primer informe trimestral 2021 y en el marco de la conmemoración de los primeros 100 días del tercer año de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador, defendió de nueva cuenta su estrategia en materia energética, al tiempo que dejó claro que su gobierno ya no hará más asociaciones con la industria privada en la materia.

Desde el Fondo Histórico ‘Antonio Ortiz Mena’ de Palacio Nacional, el mandatario añadió que la política petrolera de su administración tiene como propósito respetar los contratos otorgados por la llamada reforma energética del sexenio anterior, sin embargo, advirtió que no entregará nuevas concesiones para la explotación del petróleo, además de que “seguiremos protegiendo a Pemex para mantener su participación en la producción de gasolinas, Diesel y otros derivados”.  

Añadió que el fin del proyecto es producir en México las gasolinas que el país consume y dejar de importar combustibles del extranjero, aunado a que se destinarán recursos para la modernización de las refinerías existentes, pues pese a que se han descubierto tres grandes yacimientos petroleros  durante su gobierno, la extracción se destinara a la refinación.  

“Significa no extraer más petróleo que lo indispensable para cubrir la demanda de combustibles  del mercado interno… no saldrá del subsuelo más de 2 millones de barriles diarios y así evitar el uso excesivo de combustibles fósiles”, destacó.  

Además, reiteró que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) continuará reduciendo los impuestos de Pemex para garantizar su programa de mantenimiento y producción.  

“Se terminará de limpiar de corrupción a nuestra empresa petrolera”, dijo.

Reforma eléctrica, para reparar graves daños

En materia eléctrica, el presidente argumentó que la reforma aprobada por el Congreso- la cual se encuentra en litigio- permitirá reparar el “grave” daño que causó la privatización tanto al sector público como a la economía popular.  

Ello, explicó, debido a que mientras los subsidios eran a favor de la industria privada, las plantas de la CFE fueron abandonadas.

Además, advirtió que su gobierno seguirá revisando los contratos leoninos debido a lo injusto que es que los consumidores domésticos paguen la luz a precios elevados.  

Por otro lado, sobre la inversión en infraestructura pública, López Obrador dijo que su gobierno ha hecho a un lado las asociaciones públicas-privadas, “que siempre han resultado onerosas y perjudiciales para el erario”, por ello, agregó que sin contratar deuda y con presupuesto federal, se construyen carreteras, presas, hospitales, escuelas, entre otras obras.

Acompañado de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, y los integrantes de su gabinete legal, el mandatario mexicano también aseveró que con la política de cero corrupción se ha podido hacer más con menos, con lo cual, sin especificar cifras, se han ahorrado cientos de miles de millones de pesos, que también ha permitido financiar programas sociales.

“Aún con la fuerte pandemia y otras calamidades” el mandatario dijo que México se transforma y progresa con justicia y paz social, a través de la fórmula de gobernar con honradez y austeridad, lo cual, dijo, funciona incluso en circunstancias de crisis.

kg