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Punto de quiebre de muchos bancos centrales

Opinión
Esta semana es importante en términos de política monetaria. Varios bancos centrales reunirán a sus órganos de gobierno y tomarán decisiones sobre el nivel de las tasas de interés de referencia. La argumentación es importante ya que el público inversionista intentará aproximar una idea acerca de las presiones que ha generado la guerra en Medio Oriente sobre la inflación y cuál es su tendencia esperada en el mediano plazo.
El Banco de Japón (BoJ, por sus siglas en inglés) ya decidió mantener la tasa de referencia en 0.75%, pero tres de los nueve miembros de su junta de gobierno propusieron un alza debido a preocupaciones sobre la escalada de precios derivada de la guerra. El efecto inicial ha sido un debilitamiento adicional del Yen. Por el momento, esto permitirá la persistencia de las operaciones de “carry trade” aprovechando una tasa baja con relación a muchos otros países. No obstante, en adelante dicha expectativa puede ser de corta duración si el BoJ sigue girando hacia una política de restricción.
El día de hoy terminará la reunión de dos días del Comité de Operaciones de Mercado Abierto de la Reserva federal en Estados Unidos (FOMC, por su sigla en inglés). En días pasados, se registraron dos sucesos clave. Por un lado, Kevin Warsh compareció ante el Comité de Banca del Senado para ser ratificado como próximo presidente del banco central.
Por otra parte, el Departamento de Justicia anunció el cierre de la investigación penal contra Jerome Powell relacionada con la renovación de las instalaciones de la Fed, lo cual eliminó un obstáculo para la ratificación de Warsh. Es muy probable que Warsh asuma el cargo en mayo, aunque persiste la incertidumbre sobre si Jerome Powell continuará como miembro de la Junta de Gobernadores, ya que su mandato se extiende hasta 2028 y aún no ha brindado declaraciones al respecto.
No se anticipan movimientos en la tasa por parte de la Fed; sin embargo, la comunicación será clave. Los mercados continúan anclados en una perspectiva de tasas relativamente benigna, aunque las persistentes presiones inflacionarias y los datos de crecimiento estables limitan la capacidad del instituto central para modificar su postura. Incluso un cambio marginal hacia un tono más equilibrado o ligeramente restrictivo podría impulsar los rendimientos al alza y endurecer las condiciones financieras.
Los bancos centrales en Europa (BCE), Reino Unido (BoE) y el Banco Central de Brasil tendrán también reunión de política monetaria. Habrá que ver al interior de las discusiones si la presente presión, en especial en los precios de los combustibles, pudiera mantenerse por más tiempo.
Los inversionistas ya descuentan movimientos al alza en el futuro previsible para la tasa del BCE dado que las presiones, en especial de los precios de energéticos pueden ser más visibles en Europa.
En el caso de Brasil, hay repuntes recientes de la tasa de inflación que podrían provocar que el Comité de Política Monetaria (Copom) revierta sus recientes decisiones en donde redujo su tasa de interés.
Por último, la próxima semana hay decisión de política monetaria por parte del Banco de México. En general los participantes en el mercado descuentan que habrá un recorte a la tasa de referencia para ubicarla en 6.5 por ciento.
La Gobernadora Rodríguez hizo declaraciones el día de ayer en el sentido de que está cerca de terminar el ciclo de baja de tasas, que inició durante 2024.
La inflación es elevada en México, por encima del rango de tolerancia que se estableció por parte de la propia junta de gobierno; ésta misma ha justificado su política de disminución de tasas en el escaso crecimiento (que se sigue confirmando, al menos hasta el mes de febrero) y en la función restrictiva de la revaluación que ha tenido el peso.
No obstante, un movimiento hacia abajo comprime el diferencial con respecto a la tasa de la Fed a niveles mínimos de 275 puntos base y debería hacer mas dependiente las futuras decisiones de lo que haga el banco central norteamericano.
Esta claro que la guerra, la presión sobre los precios de combustibles y el cambio de gobierno en la Fed coinciden en la mitad del año para generar algo de incertidumbre con relación al rumbo de las tasas.
Si bien los inversionistas han traducido la narrativa de fin de la guerra en un fuerte impulso en las bolsas, la menor aversión al riesgo no se ha traducido en una reducción de los niveles en la curva de tasas de interés a distintos plazos en ningún lado.
Tal parece que nos aproximamos a un escenario de tasas estables y con sesgos al alza, al menos mientras se disipan las presiones en energéticos y otros productos (fertilizantes, por ejemplo) que han sido afectados por una guerra en donde los acercamientos entre los involucrados no han logrado reducir sus precios hasta el momento.
*Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.