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Paramount y Warner aguardan decisión

Javier Núñez Melgoza | Competencia y mercados
La adquisición de Warner Bros. Discovery por Paramount Skydance, valuada en 110,000 millones de dólares, ha dado un giro después de la autorización federal en los EU y en diversas jurisdicciones.
Recordemos que entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, Paramount y Netflix protagonizaron una guerra de ofertas por adquirir el negocio de Warner. La batalla condujo a Paramount a elevar su oferta de 19 a 31 dólares por acción. Cuando Netflix abandonó la puja, el mercado reveló sus preferencias, pues las acciones de dicha empresa subieron más de 10 por ciento, en tanto la deuda de Paramount fue reclasificada por algunas calificadoras a grado especulativo. El mercado anticipó tensiones financieras (33,000 millones de dólares de deuda previa de Warner más deuda nueva para realizar la adquisición), además de dudas en el ámbito de las sinergias y de la regulación antimonopolio.
El Departamento de Justicia realizó una investigación y la concluyó sin oponerse a la concentración, bajo el razonamiento de que las partes eran participantes tardíos en streaming, que la televisión restringida enfrenta un declive estructural y que la competencia entre estudios se ha intensificado con nuevos participantes capaces de producir cintas costosas. La decisión no estuvo exenta de controversia, pues aparentemente se emitió antes de que el equipo técnico presentara su opinión; según reportes de prensa, dicho equipo se inclinaba por impugnar la transacción por dudas sobre la viabilidad de que Paramount pudiera cumplir con la meta de estrenar en salas treinta películas al año entre ambos estudios.
La oposición a la operación llegó por la vía de las fiscalías de doce estados, encabezados por California, que demandaron bloquear la fusión. En su análisis definieron tres mercados: la distribución teatral de estrenos amplios, donde la empresa combinada alcanzaría cerca del 27 por ciento; las películas anticipadas de mayor recaudación (estrenos en más de 3,000 salas); y el licenciamiento de canales de cable básico.
Los detractores de la operación señalan que la concentración reducirá de cinco a cuatro los grandes estudios de Hollywood, que representaría la consolidación más importante desde la compra de Fox por Disney. Ello podría elevar el poder de negociación frente a exhibidores y distribuidores, y resultar en precios más altos y menor producción. Por otra parte, identifican un riesgo competitivo de origen financiero, ante la posibilidad de que el elevado apalancamiento obligue a recortar la producción de contenido.
En contraste, Paramount argumenta que las sinergias superarán 6,000 millones de dólares, provenientes de la consolidación de plataformas tecnológicas de streaming, la unificación de sistemas corporativos y ahorros en compras e inmuebles. A ello se suma un portafolio de más de 15,000 películas además de series de televisión, y la obtención de una escala necesaria para competir con las plataformas de streaming líderes.
La operación está suspendida y el 3 de agosto se celebrará la audiencia en la que la jueza del caso determinará si emite una medida cautelar preliminar que podría congelar la transacción durante meses en lo que se analiza el fondo del caso. Esa medida podría tener un efecto decisivo sobre la transacción, pues si ésta no se cierra antes del 30 de septiembre, cada trimestre de retraso costará a Paramount aproximadamente 650 millones de dólares. El diferencial entre el precio de mercado de la acción de Warner y el precio de la oferta de compra de casi 20% refleja la poca confianza del mercado respecto de la probabilidad de cierre. En fusiones normales dicho diferencial no suele superar el 3 por ciento.
El caso sentará precedente sobre cómo se aplica el derecho de la competencia en la era del streaming, en cuanto a la definición de los mercados, el rol de las participaciones de mercado históricas y el papel de las fiscalías estatales frente a la autoridad federal. Su efecto podría trascender la industria del entretenimiento.
*Especialista en competencia económica y regulación. Socio Director de Ockham Economic Consulting.

