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¿Error, la medalla a Trump?

Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?
Detrás de la medalla del Nobel de la Paz que María Corina Machado regaló al presidente Trump existen diversos mensajes.
El primero de ellos es la total dependencia que tiene la Casa Blanca sobre la oposición venezolana.
¿Qué hicieron México y Brasil frente a la represión del régimen de Maduro, frente a la violación de los derechos humanos y, lo peor, frente a los crímenes de lesa humanidad?
El segundo mensaje es la felicidad que siente la oposición por la captura del dictador Nicolás Maduro a manos de Estados Unidos.
Por primera ocasión, Machado habló sobre el tema el pasado viernes: “Si algo demostró el 3 de enero (día de la captura), es que tenía que haber una amenaza real”. Machado reconoce que su movimiento hizo todo lo que pudo en el ámbito político. “Antes, los venezolanos hicimos lo que teníamos que hacer, ganar unas elecciones, las protestas, la movilización”.
El tercer mensaje es el miedo que genera Trump en la oposición venezolana. El enojo explícito del presidente luego de no haber ganado lo que para él era algo más que justo, el premio Nobel de la Paz, movió las corrientes subterráneas del equipo de Machado.
El cuarto mensaje tiene que ver con la imagen. Es lamentable que Donald Trump haya recibido, siempre en el ámbito de la política ficción, la medalla del Nobel de la Paz. Y recibe la medalla pocos días después de que un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) asesinara en Minneapolis a Renee Good. A nivel internacional es grotesco que se condecore, aunque sea desde la ficción, a un presidente que defiende este tipo de actos inhumanos y propios de un régimen represor.
El regalo de la medalla tiene una lectura utilitaria solo entre los opositores a la dictadura de Maduro. Fuera de ese ámbito, resultó grotesco.
La escena de la entrega de la medalla de Machado a Trump recuerda el viaje que hizo el presidente López Obrador a Washington para abrazar a Trump y agradecerle por el buen trato que le daba a los mexicanos. Una de las escenas tan lamentables como surrealistas del político mexicano que sin pudor alguno presumía su desprecio por la política exterior.
Un quinto mensaje tiene que ver con los objetivos de Trump en Venezuela.
Es claro que el presidente estadounidense derrocó a Nicolás Maduro en el marco de su nueva estrategia de seguridad, y por el placer que le ha de transferir el control del petróleo venezolano.
La oposición tiene un objetivo alejado al de la Casa Blanca: ejercer el poder que las urnas le mandata desde, por lo menos, las elecciones de 2024.
¿De qué manera los intereses de Trump podrían ser los mismos que los de la oposición? En realidad nunca lo serán.

