Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

Congreso paralizado pero aprobando burlas

main image

OpiniónEl Economista

Armando Salinas Torre

Una aberración más toca la puerta del Congreso mexicano: reforma constitucional para que el gobierno nunca pierda las elecciones.

La característica del parlamento es el debate, la discusión de ideas, la confrontación de propuestas, pero siempre en un marco de respeto. Ese requisito ya no lo cumple el Congreso federal ni la mayoría de los congresos locales. Se han convertido en una oficialía de partes que recibe y tramita oficios; las iniciativas del Ejecutivo federal se anuncian y presentan en la “mañanera”, después se envían formalmente y en unas horas son ley.

La aprobación de las leyes y sus reformas es una formalidad; pero su análisis y debate, es inexistente.

Para esta semana, se ha aprobado un periodo extraordinario en el Congreso que originalmente era para hacer una reforma a la reforma judicial y se recorriera la fecha de elección de los integrantes de dicho poder, de 2027 a 2028. Hasta ahí todo estaba bien, sin embargo, de un momento a otro y antes de aprobar ese periodo extraordinario, el gobierno y su partido decidieron agregar otros temas, bastante inicuos.

Lo que se votara y aprobara en esta semana en las Cámaras federales no es una corrección a los errores de la reforma judicial si no profundizar el daño a la impartición de justicia: se mantiene la tómbola para designar a los candidatos, se regresan dos salas a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ahora se llamarán Secciones; cada Comité de Evaluación tendrá un coordinador que integrarán un Comité Coordinador pero sin elevar el nivel de evaluación.

Junto a esa reforma, se agrega otra consistente en una nueva causal de nulidad de elecciones por intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros, con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales. Aprobar esta reforma es aceptar que el actual gobierno y su partido serán eternos en el poder, porque cuando un resultado electoral no les sea favorable pedirán la nulidad de la misma alegando intervención extranjera. Las autoridades electorales del INE y del Tribunal Electoral están cooptados por el actual gobierno y su partido lo que augura que esa solicitud de nulidad será aprobada.

Un tema más es el que consiste en crear dentro del INE, una Comisión que verifique la integridad de las personas para detectar de manera preventiva posibles vínculos de aspirantes con el crimen organizado antes de que sean registrados como candidatos. Los partidos políticos podrían enviar listas de aspirantes a candidatos para su revisión, pero la revisión no será obligatoria para registrar candidaturas.

Esa Comisión para hacer su trabajo consultará con las autoridades de seguridad y financieras. Su trabajo será inútil porque no presentará denuncias ante autoridades competentes para iniciar carpetas de investigación y, en caso de tener vínculos con la delincuencia el aspirante podrá ser inscrito como candidato.

Muchos actores políticos a nivel federal y local han sido denunciados por sus vínculos con la delincuencia organizada, por los negocios en que participan, por las fotografías o videos donde se les ve departiendo amigablemente, si son integrantes del partido del gobierno no se actúa contra ellos, para muestra son los casos del diputado acusado de violación a su hermana y que sus compañeros votaron en contra de desaforarlo, o de un candidato en el actual proceso electoral de Coahuila, que está realizando campaña sin importar que tenga orden de aprehensión en Estados Unidos, o el senador y el gobernador con licencia, ambos de Sinaloa, acusados en la Corte de Estados Unidos. Todos del mismo partido, su convicción política es sinónimo de complicidad.

Algo que el actual gobierno está utilizando demagógicamente es hacer creer que las leyes por sí solas contribuirán a depurar la vida pública. No es así. Se requiere de instituciones sólidas, de servidores públicos serios, con preparación, experiencia y capacidad para el cargo; características que desde hace siete años se vienen desdeñando en México y sustituyendo por lealtades partidistas.

Un Congreso que no actúa conforme a sus facultades y que sólo avala lo que indica otro poder, está renunciando a su esencia, está paralizado viendo cómo el país se extravía y cae en el caos y desorden. Si no actúa en representación de la ciudadanía, cuando menos que evite burlarse de ella.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete