El sureste del país ocupa una superficie de 21.4 millones de hectáreas que representa 11.8% del total de la superficie del territorio nacional, de la cual están sembradas con diversos cultivos poco más de 2.6 millones de hectáreas, que a su vez representan 12% de la superficie del terreno que se siembra en el ámbito nacional.

La diversidad de climas, la cantidad de agua que se tiene disponible en el Sureste de México y la certeza jurídica que tienen sus diversas regiones, entre otras ventajas, favorecen la prosperidad de los negocios en diferentes redes de valor agrícolas y pecuarias como el café, la palma aceitera, el cacao, la caña de azúcar, el plátano, lo forestal e, indudablemente, la ganadería bovina, porcina y la apicultura.

La participación de la banca de desarrollo en el sureste del país, como es el caso de FIRA -con 60 años de experiencia y conocimiento del sector, además de su relación con los intermediarios financieros bancarios y no bancarios, la conformación de estructuras de despachos de asistencia técnica externa y la adecuada coordinación con organizaciones de productores y entidades gubernamentales del sector agroalimentario-, ha dinamizado la atención de oportunidades de negocio en la región, lo que ha permitido a este conjunto de fideicomisos en el Banco de México tener durante los últimos cinco años una tasa media de crecimiento anual de 11% en sus saldos de cartera.

Es así que, al cierre del 2014, los saldos de cartera en la región sureste de FIRA, la cual comprende los estados de Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Chiapas y Campeche, ascendieron a 7,137 millones de pesos, lo que corresponde a un crecimiento real de 4.4% con respecto al año anterior, y en los que destacan los crecimientos en los saldos de cartera que corresponden a las redes de valor de ganadería bovina, porcícola, avícola, miel, plátano, palma aceitera, forestal y de maíz.

A la fecha es claro el impacto de la estrategia de impulso a la actividad agropecuaria por parte de FIRA, pues cuenta con un saldo de cartera de 7,797 millones de pesos, que comparativamente con junio del 2014 representa un incremento de 26%, estimando que con las oportunidades de negocio que se están atendiendo en las diferentes redes de valor, los recursos canalizados al sector agroalimentario en el sureste de México rebasan la cifra de 8,500 millones de pesos de saldos de cartera al cierre de año.

En cuanto a los resultados y condiciones que he referido en líneas anteriores, debo acotar que es plausible el avance de las empresas que participan en el sector en los procesos de certificación de buenas prácticas, del fortalecimiento en la organización empresarial, en la creación de esquemas de administración y dispersión de riesgos para impactar en la mejora de su productividad y rentabilidad.

*Antonio Ramírez Monroy es director regional del Sureste en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]