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Septiembre: mes del testamento. Lo que debes saber (I)
En México, según datos estadísticos, menos de 5 millones de personas han realizado un testamento.
(Primera de dos partes)
México es uno de los países con menor cultura de previsión. Muchas personas fallecen intestadas y eso genera muchísimos problemas a los familiares, quienes tienen que pasar por un juicio sucesorio intestamentario que es caro, tedioso y largo. Todos hemos visto casas que quedan años en el abandono porque la familia se está peleando la herencia.
Lo más triste es que se piensa que el testamento es para aquellos que tienen una gran cantidad de bienes que repartir. Nada más alejado de la realidad: de hecho, los que menos tienen son los que más sufren, ya que no pueden disponer de sus pocos bienes y tienen que pasar por un proceso que, como ya mencioné, conlleva un costo elevado. En el mejor de los casos.
En México, según datos estadísticos, menos de 5 millones de personas han realizado un testamento, lo cual es verdaderamente preocupante. Por eso, desde hace varios años, buscando generar conciencia y cultura entre la población, se ha denominado a septiembre como el mes del testamento. Como parte de la iniciativa, se han hecho acuerdos con los notarios de todo el país para que ofrezcan asesoría jurídica gratuita a la población, y reduzcan sus honorarios hasta en 50% para la elaboración de este documento tan importante.
Qué es un testamento
Es un instrumento legal otorgado ante notario público, en el que se manifiesta la voluntad sobre el destino que tendrán nuestros bienes y derechos cuando fallecemos. En otras palabras, es un acto jurídico en el cual se designa a las personas que heredarán nuestros bienes. Así de sencillo, pero también así de importante, porque es lo único que puede brindar seguridad jurídica para nuestros seres queridos.
Cuando uno fallece y existe un testamento, los bienes pasan fácilmente y de forma inmediata a los herederos, en la proporción que el testador haya dispuesto. Es una medida para proteger el patrimonio y a las personas que amamos.
Pero además, en un testamento podemos establecer quién sería el tutor de nuestros hijos, es decir, la persona que se haría cargo de su cuidado y educación si ambos padres les llegamos a faltar. Por ello, hacer un testamento es una responsabilidad como padres e incluso un acto de amor hacia nuestros hijos.
En cambio, si no existe testamento, la ley presupone cuál sería la voluntad del testador. En cada entidad federativa existen reglas distintas y procedimientos específicos para que los familiares puedan heredar. Sin embargo, en muchos casos es complicado y puede requerir la intervención de abogados litigantes y un juez de lo familiar. Además, tristemente, se pueden generar fuertes disputas entre los distintos miembros de la familia, que consideran tener derecho a parte de los bienes. Peleas que pueden durar años o causar rompimientos para toda la vida. Algo que nadie quisiera tener que vivir.
Para los hijos puede ser todavía peor. Si no existe un testamento que designe tutores específicos que se encarguen de representarlos, cuidar su alimentación, vestido y educación, su destino estará a manos de un juez.
¿Quién puede hacer un testamento?
Cualquier persona mayor de 16 años de edad, independientemente del valor de los bienes que posea, de su estado civil o si tiene o no hijos.
Hacer un testamento no es un trámite difícil. Es más, ni siquiera se tiene que hacer una lista de nuestros bienes. A menos que tengamos necesidades específicas, puede incluso ser un documento muy simple. En la segunda parte hablaremos precisamente de cómo y en dónde podemos hacer nuestro testamento y aprovechar los descuentos en honorarios que están vigentes durante este mes.
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