Las hondas, dolorosas y vergonzosas diferencias en nuestra nación. La élite de educados que acaparan poder y riqueza y los heredan a sus hijos ni por el forro conocen el país en el que nacieron. Son gringos. Fernando Benítez, en El libro de los desastres: Es aterrador lo que pasa. Los mexicanos privilegiados son casi todos estadounidenses, pero los indios no participan de este cambio de piel y de conciencia . El que araña la tierra, en el desierto, en la punta del cerro, en la selva inclemente. En la ciudad desalmada, en los cinturones de miseria urbanos. La proliferación del naco, fatal en grandes ciudades e igual de dañino en el campo.

Hay algo que nos une, hasta a muchos extranjeros que viven con nosotros: la Virgen de Guadalupe, palabra árabe. Leemos en el Covarrubias: Unos dizen que vale río de los lobos (...) otros río de los altramuces (...) (un tipo de frijol). Importada de España como lo dice su nombre, primero patrona de peninsulares, luego de indios y hoy de todos. Lo escribió alguno de los viajeros extranjeros que nos visitaron en el XIX : no hay hogar que no tenga una imagen de ella. Podemos repudiar a la Iglesia, pero nunca a la Guadalupana.

Salvador Novo escribió en 1946 que Astucia, de Luis G. Inclán, l865, por su mexicanísimo sabor es obra que ningún mexicano debería desconocer . Pido que alguien amante de lo nuestro, que tenga además la calidad de generoso compatriota, rescate el libro del dr. Alfredo Ramos Espinosa, Semblanza mexicana, editorial Bolívar, México, 1948. Consígalo, usted, léalo, disfrútelo, quede encantado. Comprende los siguientes capítulos: Mexicanidad , Semblanza del lenguaje íntimo , En honor del silabario , Estética de nuestras adivinanzas , Expresiones , decires y refranes , Nuestros buenos ademanes , La limpieza y sus indicios , Del día de muertos y La buena comida mexicana . El último incluye, entre otros muchos deleites, mole de espinazo, manchamanteles, florón de excelencias, chiles en nogada, rosca de reyes y calaveras de azúcar. Que algún ricachón haga suya esta joya sobre el terruño, la imprima por millones y la distribuya gratuitamente. La patria le quedará agradecida.

¿Qué nos falta? Ponernos el saco de mexicanos. Bien puesto. Crear con el trabajo humilde o encumbrado. Servir a los demás, aunque estos demás sean una sola persona. De jueguitos, palabrería, rapiña y pérdida de tiempo ya hubo bastante.