¿Por qué sí hispanidad y no mexicanidad? Falta esta palabra en diccionarios.

llegaron 14 pueblos indígenas a este valle y zonas aledañas. Nueve tribus habitaban a la llegada de los españoles y una de ellas, la mexica, era hegemónica: México se llama así por los nativos dominantes en la extensa zona media del país, con influencia en el norte y en el sur hasta el istmo centroamericano. Heredamos el centralismo y está vigente hasta nuestros días. Esto es fidelidad a los principios.

Muy extensa es la bibliografía acerca de quiénes somos y qué somos los mexicanos, desde el serio Samuel Ramos hasta el humorista Jorge Ibargüengoitia. En el siglo XVI, Bernardo de Balbuena cantaba las glorias de la ciudad de México, entonces la más bella del continente, en contraposición a lo pequeño y mezquino de los pueblos, son las excelencias de la corte que le hacen desprecios a las miserias del cortijo , escribe Francisco Monterde. Balbuena se fija en los frutos de la cultura europea aquí trasplantada y pasa por alto lo aborigen. En la misma época, mientras él se expresaba así, los franciscanos, al informar sobre su provincia del Santo Evangelio (la misma amplia región central antes dominada por los aztecas), señalaban que los indios son tiranos con sus macehuales (el plebeyo de condición más humilde, peón, vasallo) y los roban porque se hacen con los corregidores á una . De los funcionarios hispanos, después de virrey y oidores, seguían corregidores, el nivel que se relacionaba directamente con la población autóctona, también jueces, justicias y alcaldes mayores. O sea, polvos de los lodos actuales de corrupción y colusión, atávicas enfermedades. El batidillo ya era grande, pues al mismo tiempo Va creciendo tanto esta tierra de mestizos y mulatos vagabundos, que si no se remedia con tiempo ponellos en razón algún día apretarán la tierra, porque son señores absolutos entre los indios y les hacen muy grandes agravios, y dan muy malos ejemplos (Códice Franciscano). Estos bárbaros, hoy son los que llamo nacos, espécimen que se da en todas las capas sociales con excepción, ¡quién lo dijera!, de los que están más abajo: los indios, cada vez más numerosos, paupérrimos, ignorantes y sin horizonte. Los nacos pululan omnipresentes, son los ignorantes, vulgares, groseros, altaneros y presumidos.

Las desigualdades se han agrandado. Blancos, morenos y variopintos. Miserables, pobres, ricos y opulentos.