Una de las ventajas de estar conectado en las redes sociales es la forma en la que se recibe en tiempo real, manteniendo en alerta a las personas sobre cualquier noticia en el preciso momento en que se está generando.

Se ha observado que cuando ocurre un siniestro de cualquier tipo, es a través de las redes sociales y de las aplicaciones por mensajería instantánea como se le comunica a los familiares y conocidos el estatus en el que las personas se encuentran, generando tranquilidad al saber del otro cuando la distancia los separa.

De acuerdo al 13° Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2017 de la Asociación de Internet.mx, la mayor actividad digital que realizan los usuarios en el país es el uso de las redes sociales con 83%, seguidas de otras como el envío y recepción de e-mails, mensajería instantánea, mapas digitales, música, películas, compra y venta en línea y operaciones de banca en línea.

Este estudio, además, destaca que son cinco las redes sociales que en promedio posee cada usuario en México y sólo 1% no se encuentra inscrito en ninguna. Asimismo, revela que los usuarios pasan 38% de su tiempo conectados en internet en alguna red social. De tal manera que esta tendencia se vuelve más común y el uso de las redes sociales va siendo adoptada por personas de todas las edades.

En los últimos siniestros naturales de gran impacto en México, la comunicación inmediata se ha realizado en aplicaciones como WhatsApp, Facebook, Twitter, YouTube, logrando reportar desde las redes las zonas afectadas, el requerimiento de apoyo y protección, además de informar dónde y cómo se encontraba cada usuario .

También se ha podido enviar ayuda digitalmente a través de diferentes opciones: las organizaciones e instituciones gubernamentales mediante sus páginas web invitan a unirse a diversas causas para ayudar o a través de las plataformas digitales de las instituciones financieras, para hacer donativos a la Cruz Roja o a las cuentas bancarias de otros organismos que se han abierto para apoyar a los damnificados (sin tener que depender de los horarios de las sucursales bancarias), permitiendo que la ayuda fluya de manera sencilla, rápida y segura, ya sea desde una computadora o por medio de los dispositivos móviles.

Hoy se vuelve más útil, práctico y necesario estar conectados por redes sociales y aplicaciones digitales y más en tiempos de crisis en los que una señal de vida por cualquier red digital se convierte en una herramienta de gran ayuda.

No obstante, se debe tener cuidado con la información que se transmite a través de las redes sociales siendo responsables tanto con lo que se envía, como con lo que se recibe. En algunos casos la información que llega puede no ser verídica y estar manipulada, por lo que es necesario revisar las fuentes y verificar que sean confiables para no dar paso a rumores y falsedades que entorpezcan la comunicación y colaboración que la sociedad realiza a través de las redes.

Dado que los siniestros ocurren cuando las personas menos se lo esperan, es necesario aprovechar la tecnología para tener toda la documentación importante y personal digitalizada y preservada en dispositivos o subida en la nube, de tal forma que si algo sucede, estará resguardada. Porque hoy el mundo digital se vuelve una necesidad, hay que utilizarla en favor de cada individuo, ya sea para comunicarse, para transaccionar o para conservar información.

La autora es ETF–executive director en BBVA Bancomer.