En las últimas décadas, el comercio internacional ha entrelazado los destinos de la proteína animal en el mundo, el ejemplo más reciente es el desafío que presenta China ante la peste porcina africana que reducirá drásticamente la producción de carne de cerdo, y como es natural, en las economías actuales el problema de un país o de un sector productivo siempre será la oportunidad de crecimiento de otro, y este caso no será la excepción

La carne de pollo es la proteína animal de mayor consumo a nivel mundial, con un consumo per cápita de 13.84 kg, por encima de la carne de res y de la carne de cerdo con un consumo per cápita de 12.21 y 6.50 kg, respectivamente.

El problema del gigante asiático le abre las puertas para que el sector avícola consolide aún más su dominio en el mercado internacional.

Para México el consumo per cápita es de 26.61 kg, el doble del promedio mundial, lo cual convierte a la avicultura en un sector estratégico para la alimentación de la población.

Los ingresos medios y bajos de la población, la tendencia al consumo de productos bajos en grasa y la gran oferta de alimentos son algunas de las razones que explican el alto consumo de la carne de pollo en la dieta de los mexicanos.

En el 2018 el sector avícola en el país generó un valor por arriba de los 165,000 millones de pesos teniendo una participación de 0.89% en el PIB total y 63.3% del PIB pecuario.

La Comarca Lagunera es uno de los sectores agroalimentarios más importantes del país, es el cuarto productor de carne de pollo a nivel nacional con una producción de más de 300,000 toneladas y participa con el 9% de la producción nacional, sólo por detrás de los estados de Veracruz, Aguascalientes y Querétaro que participan con 12, 11 y 10%, respectivamente.

Mucho del éxito de la producción de carne de pollo en la Comarca Lagunera radica en los contratos de aparcería que desde el año de 1984 se vienen trabajando en la región y donde, desde sus inicios, FIRA y la empresa Trasgo Avícola han estado participando en la implementación y actualización de esquemas de financiamiento bajo la figura de aparcería.

La aparcería consiste en un contrato de largo plazo donde el avicultor aporta el terreno, las instalaciones con los servicios requeridos y costos de mantenimiento de las mismas, así como la mano de obra para el manejo de las parvadas. En el siguiente artículo platicaremos sobre el desarrollo de la aparcería y las perspectivas de crecimiento para el 2019.

*Gonzalo Velázquez Abrego Promotor en la Agencia de FIRA en Torreón, Coahuila. “La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA”.

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