Este 24 de febrero quedó en evidencia que el precio de los energéticos no ha bajado como lo prometió durante su campaña a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador y que no hay “peso fortachón”, sino una divisa con creciente profundidad en los mercados. En ambos casos, el común denominador es que están sujetos a los vaivenes de la oferta y la demanda internacional.

Los dos han sido y siguen siendo utilizados con fines políticos.

El aumento al precio de la gasolina fue y sigue siendo un instrumento que sirvió para enardecer a la población general y ganar votos. La oferta del entonces candidato presidencial fue que si llegaba al gobierno, bajaría el precio de los energéticos. En particular el de la gasolina. Ofreció que la gasolina costaría cuando mucho, lo que cuesta (costaba en ese momento), en EU: 10 pesos. Además, incluyó en su promesa que bajarían el precio del gas y la electricidad. Al llegar al gobierno matizó y dijo que una vez que se realizara la rehabilitación de las refinerías, hacia la mitad de su administración, bajará el precio de las gasolinas.

Lo que señaló en primera instancia, es una oferta incumplida. Ayer lo reconoció con todas sus letras el procurador federal del Consumidor, Ricardo Sheffield.

Durante su participación en la conferencia mañanera, reconoció que en el actual gobierno no ha habido una baja en el precio de los energéticos. Y admitió que no han bajado porque dependen del precio de referencia internacional.

Lo importante de la declaración del funcionario público, es el reconocimiento de lo que siempre ha sido evidente: que el precio de la gasolina en México depende del precio de referencia internacional. Específicamente del precio al que nos la vende EU, a quien le compramos la mayor parte de ese combustible.

Los precios de la gasolina que pagamos los consumidores finales en las gasolinerías están integrados por cinco componentes: 1. Referencias internacionales de los precios de la gasolina; 2. Tipo de cambio; 3. Costos de logística; 4. Impuestos y 5. Margen de ganancia de las estaciones de servicio.

El precio internacional es el que determina el comportamiento del precio en México. Hay que recordar que, al inicio de este gobierno, la Secretaría de Hacienda decidió que los precios de la gasolina no tendrían incrementos en términos reales. Es decir, la gasolina no aumentaría más de lo que aumente la inflación.

Adicionalmente, mantuvo el estímulo fiscal. Es decir, aumenta o reduce a discreción el Impuesto Especial a la Producción y Servicios (IEPS) que pagamos todos los consumidores.

Cuando sube el precio internacional de la gasolina y se deprecia el peso frente al dólar, el gobierno reduce el IEPS.

Y cuando bajan los precios y se aprecia el peso, el gobierno cobra el impuesto completo.

Y esto último fue justamente lo que ocurrió en el 2019. El año pasado la recaudación del IEPS que se cobra en la gasolina y el diésel aumentó 53 por ciento.

Paradójicamente, el IEPS a las gasolinas y el diésel ayudó a paliar la caída de los ingresos recaudados por ISR e IVA.

El IEPS se aplicó en su máxima expresión, en virtud de los precios a la baja del energético.

Además de la declaración del funcionario, en el sentido de que el precio de la gasolina depende del precio de referencia internacional, la evidencia de lo recaudado por el IEPS, no deja mayor duda. En cuanto al tipo de cambio, del peso frente al dólar, ayer, con la declaración del director de la OMS, Tedros Adhanom sobre la posibilidad de que el coronavirus se convierta en pandemia mundial, el peso registró un fuerte descalabro. Por otra parte, el peso “fortachón” se debilitó por los temores de pandemia del coronavirus, y perdió 20 centavos.

Con ello queda claro que las gasolinas y el peso, son variables que dependen de los mercados internacionales.

Atisbos

APOYO.- La iniciativa privada, es decir el Consejo Coordinador Empresarial (CEE), Coparmex y Canacintra, se sumaron al apoyo del movimiento en contra de la violencia femenina. Diseñarán y aplicarán manuales de prevención y combate a la violencia de género en los lugares de trabajo. Bien.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.