Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

Movilidad cambiante

Los humanos cambiamos de opinión. En 1971 un periodista francés dijo: Shanghai es 6 millones de peatones ; en el 2020 tendrá 2.5 millones de autos.

El novelista francés Jean Raspail escribió: No hay nada que las buenas conciencias deseen más que desempeñar un papel importante en la escena mundial. En cuanto se abre una herida en alguna parte, aquéllas se pondrán inmediatamente en acción. Es su modo de brillar. Su alta autoridad moral se pavonea y se nutre de la confusión y de la debilidad de los poderes constituidos .

Convocado por la World Carfree Network, mediante los organismos Ciudad para Todos y GDL en Bici AC, la semana pasada se llevó a cabo el X Congreso Internacional Hacia Ciudades Libres de Autos. ¿Dónde fue? En una universidad.

Movilidad es la cualidad de movible; transporte es el sistema de medios para conducir personas y cosas de un lugar a otro. El automóvil (autoimpulsado, autopropulsado), creación humana, se inventó para transportar o sea, para llevar a alguien o algo de un lugar a otro.

Durante muchos siglos no hubo automóviles, aunque la imaginación humana ya los había creado. Según la Encyclopaedia Britannica, en La Ilíada, de Homero, hay un antecedente. En esa enciclopedia descubro que el constructor del primer automóvil fue Nicolas-Joseph Cugnot en 1769. Después se hicieron otros: Benz (1885), Hammel (1886), Lambert (1891), Panhard-Levassor (1891), Duryea (1893), Oldsmobile (1903), Ford (1909), Stanley (1911).

La industria moderna del automóvil vino después. Por ejemplo, en el 2008 habían 552,176 personas ocupadas en la industria automotriz de nuestro país (en el estado de Chihuahua, 110,343); y según la AMDA, entre enero y julio del 2011 se produjeron en México 1.4 millones de autos y camiones ligeros.

En 1973 leí China después de la revolución cultural, un libro del periodista francés Robert Guillain. De ahí tomé las citas siguientes citas: Shanghai es 6 millones de peatones. Salvo algunos escasísimos taxis, el auto es inexistente. La ciudad china no ha suprimido únicamente el automóvil, rey de nuestras ciudades occidentales, sino muchos otros de nuestros atributos urbanos. (…) se está construyendo otro universo, incluso diferente en muchos aspectos, de todo lo que otros países comunistas han tratado de hacer (pp. 9 y 11).

En el inciso denominado Rechazo del automóvil , leo: (…) Lo que hace, aún más, de China un país aparte, es quizá lo que podemos llamar su sistema de desarrollo moral. Sólo un pensamiento político correcto puede alcanzar una moral elevada. El pensamiento correcto debe ser un pensamiento unánime. En fin, el pensamiento unánime se obtiene mediante una inmensa empresa colectiva de enseñanza política, que en nuestro país llamamos adoctrinamiento (p. 19).

Guillain así vio a China en 1971. En ese entonces, Mao Tse Tung (Presidente del Partido Comunista entre 1943 y 1976) gobernaba a su pueblo.

En diciembre del 2003, la BBC anunció los planes para prohibir la circulación de bicicletas (alguna vez aclamadas como la forma perfecta de transporte proletario) en todas las vías principales de Shanghai para aliviar la congestión.

En el estudio Shanghai: Mobility on Demand Urban Implementation Case Study se afirma: En el 2020 Shanghai tendrá 2.5 millones de autos privados (según los pronósticos oficiales). En China, el número de automóviles registrados para uso civil llegó a 90.86 millones de unidades al cierre del año pasado, 19.3% más que en el 2009 (de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística).

Los humanos solemos cambiar de opinión.

fnunez@eleconomista.com.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Noticias Recomendadas

Suscríbete