Tras haber concluido el proceso electoral más grande en la historia moderna de nuestro país, muchos me preguntan ¿quién gana? ¿quién pierde? y, sobre todo ¿con qué lección nos quedamos? En primer lugar, debo decir que el gran ganador fue la democracia, nuestras instituciones y los mexicanos que, con nuestro voto, demostramos que queremos un mejor país para nuestros hijos. Por otro lado, el gran perdedor fueron los representantes de la 4T y el partido gobernante de Morena que, si bien obtuvieron algunas victorias, perdieron la mayoría en el Congreso federal, así como bastiones importantes como el de Paraíso, en mi natal Tabasco, donde actualmente se construye la obra de más importante de esta Administración, la Refinería de Dos Bocas.

A nivel federal, los resultados revelan que Morena no logró su objetivo. Primero, perdieron la confianza popular. Pese haber sido la elección intermedia con mayor concurrencia en la historia, el partido del Gobierno y sus aliados sólo alcanzaron 48% del voto a nivel nacional, mientras que las alianzas y partidos de oposición lograron favorecerse con el 52% de quienes acudimos a las urnas. Segundo, Morena perdió su mayoría simple en la Cámara de Diputados que antes les permitía, sin ayuda de las otras fuerzas políticas, aprobar y reformar cualquier ley secundaria, así como el Presupuesto de Egresos. Y tercero, y más importante, la coalición “Juntos haremos historia” perdió la mayoría calificada en la Cámara Baja, lo que significa que no podrán reformar la Constitución y seguir destruyendo al país como lo han hecho en los últimos tres años.

Ahora, si bien a nivel federal hay mucho que celebrar, como tabasqueña no puedo dejar de mencionar otra importante derrota que tuvo el movimiento del paisano presidente López Obrador; una derrota que no sólo fue en su tierra, sino que fue en el municipio donde se construye su proyecto más importante: la Refinería de Dos Bocas.

Yo estoy convencida que el pésimo manejo de la obra, la nula transparencia de ésta, porque ni en la cuenta pública ahora hay información, así como la colocación de una candidata opositora que se ha distinguido por su gran trabajo social, fueron los factores decisivos que conllevaron a la derrota de Morena. Además, la realidad de que este capricho presidencial ¡no ha hecho nada para mejorar las condiciones de vida de los paraiseños! también contribuyó. Con este proyecto, se esperaba una derrama significativa de empleos, y lo único que recibimos fueron calles destrozadas, una crisis de agua potable sin precedentes, medias verdades y falsas promesas.

Insisto, lo que pasó en Paraíso, por ningún motivo puede ser menospreciado. Es un boquete de la 4T, un precedente claro de que sí se puede derrotar a Morena y de que la exigencia por mayor transparencia en proyectos clave debe ser una prioridad. Esta será la última oportunidad que tendrá la secretaria Nahle para informar de manera clara sobre los avances de la obra, de sus implicaciones ambientales que no han sido atendidas, y para recular ante su falta de capacidad de trabajar de manera coordinada con la oposición. México y Tabasco somos mucho más de lo que somos ahora. Los resultados de esta elección son muestra de ello. Y nuestro compromiso es ser un bloque de oposición responsable que sepa construir y también contener todo lo que signifique más pobreza, más retroceso y menos oportunidades para los mexicanos.

Twitter: @PerezSoraya

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.

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