La semana pasada, se llevaron a cabo la Cumbre de los Líderes del Grupo de los 20 (G-20) y la Reunión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Dichas cumbres se celebraron en medio de la conmoción mundial por los atentados terroristas en Francia. En ambos eventos se condenó enérgicamente los atroces atentados. Por un lado, los líderes del G-20 reafirmaron que el terrorismo no puede ni debe ser asociado con religión, nacionalidad, civilización o grupo ético alguno; se comprometieron a aumentar el control fronterizo y la seguridad aérea. Asimismo, atacarán las fuentes de financiamiento de las redes terroristas. En su oportunidad, los líderes de la APEC llamaron a combatir el terrorismo por medio de la solidaridad internacional. Además, no permitirán que el terrorismo ponga en peligro los valores fundamentales de sus naciones. Después de lo ocurrido en París, la lucha contra el terrorismo es una prioridad que renueva su decisión de trabajar unidos en distintos aspectos para prevenir nuevos atentados.

Los días 15 y 16 de noviembre se llevaron a cabo las reuniones de los líderes del G-20 en Antalya, Turquía. El objetivo fue la determinación de medidas que lleven a un crecimiento fuerte y sostenido para lograr la estabilidad de las personas, con más y mejores empleos. Este grupo ha funcionado como un foro de diálogo entre ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales de los países miembros. Entre los miembros se encuentran países que conforman el G-8, la Unión Europea, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía; además, como invitado permanente, España. La importancia y los acuerdos que emanen del G-20 tienen un impacto global, ya que estas económicas representan 85% de la economía global, 80% del comercio mundial y dos tercios de la población mundial. Por ende, estos países tienen la responsabilidad compartida de garantizar la estabilidad financiera y fomentar el crecimiento económico.

La agenda que enmarcó dicho encuentro estuvo basada en tres pilares: decisiva implementación para el cumplimiento de los objetivos; impulso a las inversiones como motor de crecimiento y la inclusión de acciones para que los beneficios del crecimiento lleguen a todos. El comunicado final de la cumbre admite que el crecimiento económico mundial es desigual y continúa por debajo de las expectativas. Por ello, en la actual coyuntura de bajo crecimiento de la economía global, las naciones del G-20 deben renovar esfuerzos para facilitar e incrementar su comercio.

El Foro de la APEC es el foro económico transregional más grande del mundo, con 21 miembros que representan 39% de la población mundial, cerca de 57% del PIB mundial y 47% del comercio internacional. Se celebró el 18 y 19 de noviembre en Manila, Filipinas. La importancia de APEC para México recae en que casi 88% del comercio exterior del país se realiza con miembros de APEC y tres de los principales inversionistas de nuestro país son miembros de APEC.

Que México participe en el G-20 y en APEC es una muestra del empuje de nuestro país, posicionándonos como una de las economías emergentes más participativas y abiertas del mundo. El comercio representa 63% del PIB de nuestro país; por tanto, la interconexión con otros países es un elemento básico para el crecimiento de cualquier sociedad, así que requerimos de un comercio internacional dinámico que haga sostenible nuestro crecimiento.

La participación en dos importantes foros internacionales proyecta a México como un país que no está aislado del mundo, que es un actor global que participa y forma parte de distintos foros mundiales, que se proyecta moderno y vigoroso y que tiene muy claro que para procurar un desarrollo al interior y para su sociedad son necesarias las relaciones que construya con las naciones del mundo.

@PerezSoraya