Para evitar que México sea socialista, los mexicanos tenemos que estar conscientes de las amenazas que nos acechan. La ignorancia, la apatía o el estado de negación son los peores enemigos cuando las señales son tan claras. En días pasados, el Foro de São Paulo celebró su edición XXV en Caracas reafirmando la lucha de la izquierda socialista y su determinación de extender la revolución bolivariana para construir la “patria grande” que soñaron Fidel Castro y Hugo Chávez, que es una América Latina socialista.

En julio del 2018, unos días después de las elecciones en México, una delegación de Morena viajó a Cuba a la edición XXIV del Foro de São Paulo para firmar su adhesión total al bloque socialista de América. En un artículo publicado por el Congreso Nacional Ciudadano, Gilberto Lozano explica las tres etapas en las que, en coordinación con el Foro de São Paulo, el gobierno planea convertir a México en un bastión del socialismo del siglo XXI.

En la primera etapa (2019–2020), el gobierno de México busca crear la guardia militar, someter a los poderes legislativo y judicial bajo un solo poder, modificar la Constitución para manejar a discreción el dinero del presupuesto, desmitificar las religiones introduciendo elementos que confundan con sectas esotéricas, controlar los medios y aumentar la propaganda para impulsar el culto al líder, impulsar una agenda “progresista” (relativizando todos los valores) y grandes proyectos “símbolo” que acaparen la atención del “poder comunista”; reformar la educación para la igualdad, el adoctrinamiento y la lucha de clases y expandir el “ejército de leales” al partido (con todo tipo de apoyos y dádivas).

En la segunda etapa (2021–2022), se buscará reforzar la lucha por los pobres con la bandera contra la corrupción y el neoliberalismo, el control total de internet, paramilitares que puedan evadir los derechos humanos en caso necesario, mapear a los empresarios para marginarlos y que huyan del país, lograr más y más gente leal al gobierno, fortalecer la estructura paralela para controlar a gobernadores en los estados, mecanismo de control del dinero vía tecnología y control de bancos.

En la tercera etapa (2023–2024), se buscará hacer expropiaciones masivas, repartir viviendas, terrenos y empresas a nombre del partido, escarmiento a las clases económicas altas, cambiar la Constitución para la reelección a juicio del pueblo y dejar medios de producción en manos del estado. Puede parecer exagerado pero varias de estas decisiones ya se tomaron. No podemos ignorar el tamaño de la amenaza. No hay hechos aislados ni casualidades. Aún estamos a tiempo de impedir y revertir el daño que quieren hacer a este gran país. No permitamos que México sea uno más en la lista de países socialistas fracasados.

Twitter: @armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.