Si por arte de magia elimináramos los obstáculos que impiden nuestro progreso, estaríamos en condiciones mejores. Si las declaraciones tuvieran el mismo poder…

Las entidades federativas tienen leyes para promover el desarrollo económico: la de Nuevo León es de fomento a la inversión y al empleo; Quintana Roo, de desarrollo económico y competitividad; Morelos, de desarrollo económico sustentable; Michoacán, de fomento y desarrollo económico, Yucatán, de desarrollo económico y fomento al empleo y Durango y Tamaulipas de desarrollo económico a secas. Las hay con muchos artículos (QRoo) o pocos (Morelos). Muchas intenciones expresadas en las leyes son loables; sin embargo, los instrumentos potentes para impulsar el crecimiento económico son pocos.

El objeto de la ley de Nuevo León es: Establecer las bases para fomentar e incentivar la inversión nacional y extranjera; la generación de empleos estables y de alto valor agregado en el estado, así como fortalecer y consolidar un ambiente de competitividad que propicie el desarrollo económico y el bienestar social de los neoleoneses . La de Morelos: Establecer los lineamientos generales de política pública a los que se sujetará la promoción del desarrollo económico sustentable (...) Establecer los instrumentos y los esquemas para la promoción de inversión pública y privada (...) Fomentar el empleo (...) Fomentar la competitividad (...)Fomentar el uso eficiente de la infraestructura y de los recursos productivos (...) Promover un desarrollo económico compatible con la preservación de los recursos naturales y el medio ambiente .

La de Yucatán, además de objeto, tiene 20 objetivos: Establecer las bases para que el estado cuente con un Programa Rector (...)Fortalecer los sectores económicos estratégicos para que sean altamente competitivos, a través de esquemas de agrupamiento empresarial, formación de cadenas productivas y el establecimiento de mecanismos de abastecimiento con insumos y proveedores locales (...) Fomentar una cultura emprendedora en todos los sectores sociales , entre otros.

Mucho ayuda el que no estorba. Sin proponérselo, los gobiernos obstaculizan el crecimiento económico. En nuestra historia puede descubrirse por qué la brecha de productividad entre México y Estados Unidos se ha ampliado desde 1810.

La palabra productividad no es del agrado de los legisladores (la ley de Yucatán la menciona cinco veces; las demás, menos). Y se habla poco de mejoras regulatorias.

Según los legisladores, se necesitan apoyos, estímulos o incentivos (subsidios diversos) para que algunas empresas hagan su tarea. Estoy en desacuerdo. Es mejor quitar obstáculos que afectan a todas las empresas. La de Morelos tiene un capítulo acerca De los incentivos fiscales y tributarios y otro es De los apoyos directos al desarrollo empresarial y a la inversión . Las demás tienen capítulos parecidos: Del otorgamiento de estímulos y asistencia a la actividad productiva y Del sistema estatal de financiamiento (Tamaulipas), Del sistema de incentivos (Durango); Del otorgamiento de incentivos a la inversión y De las micro, pequeñas y medianas empresas (Nuevo León); De la obtención de estímulos e incentivos , Estímulos e incentivos , De la promoción y acceso a los instrumentos de financiación y Del apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa (Yucatán); Del otorgamiento de estímulos y asistencia a la actividad productiva (Michoacán), Apoyos a la micro, pequeña y mediana empresa , y De los estímulos de los programas económicos (Quintana Roo). Pero, ¿a quién dan pan que llore?

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