Durante los últimos días de diciembre, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro informó que había autorizado las propuestas de comisiones que cobrarán las afores para este 2020.

Desde agosto pasado, las afores anunciaron un compromiso para continuar con una baja significativa en la comisión que cobran a los trabajadores por la administración de sus recursos. Para este año, la comisión promedio cobrada por las afores, pasó de 0.98 a 0.92 por ciento. La reducción de las comisiones para el 2020 es equivalente a la disminución realizada entre el 2016 y el 2019. Es decir, esta baja es comparable con la acumulada de los últimos tres años y, por primera vez, todas las afores cobran un porcentaje menor a 1 por ciento.

Mucho se habla de la importancia que tiene esta disminución en los ahorros de los trabajadores. Esto representa un incremento en los recursos disponibles para invertir que cada uno tiene y, por lo tanto, incrementa también los rendimientos obtenidos. Aunque esto es sumamente relevante y en beneficio de los trabajadores, conviene también entender qué es lo que hace la afore con la comisión cobrada por la administración de los recursos.

El cobro de una comisión es lo que permite a las afores obtener recursos para contratar a las personas más capacitadas para manejar los recursos y destinar las inversiones. Ellas son las encargadas de realizar una investigación profunda sobre los mejores instrumentos y estrategias para maximizar los rendimientos de los trabajadores. También a quienes realizan las evaluaciones de riesgo y mantienen las inversiones con un nivel de riesgo acotado. Además, da lugar a mantener canales de comunicación que canalizan y solucionan las solicitudes de sus clientes, los trabajadores. De igual manera, contribuyen a la educación financiera de los usuarios, canalizan ahorro voluntario y resuelven dudas.

El cobro de una comisión permite también cumplir con las obligaciones regulatorias, generar los estados de cuenta que los trabajadores reciben tres veces al año, atender solicitudes de retiro por matrimonio o desempleo y gestionar la entrega de recursos a las personas en edad de jubilación, entre otras cosas.

Adicionalmente, como ya se ha mencionado, la comisión es el factor que impacta en menor proporción el nivel de pensión que obtendremos al jubilarnos. El factor más relevante es el nivel de contribución o aportación que realizamos; en segundo lugar, el rendimiento obtenido por nuestras inversiones, y, en tercer lugar, se encuentra la comisión. De ahí que sea de suma importancia que, cuanto antes, se lleve a cabo una reforma al sistema de pensiones que incremente la contribución obligatoria para nuestro retiro y, por ende, mejore nuestras pensiones.

En los próximos años, las comisiones cobradas por las afores continuarán bajando. Es parte de su compromiso con los trabajadores. Los rendimientos continuarán optimizándose, mediante esquemas de inversión que están en franca modernización, tras la adopción de los fondos generacionales y la diversificación en las alternativas para invertir. El gran pendiente es el incremento en la contribución realizada y será el factor determinante para alcanzar mejores pensiones para los mexicanos.