El sector inmobiliario mostró importantes caídas durante el 2020 ya que el sector de construcción fue uno de los más afectados por la pandemia, no obstante, empiezan a mostrar una recuperación gradual

El sector vivienda en nuestro país ha mostrado un rezago económico y un panorama complicado desde el 2019, consecuencia del periodo de austeridad por parte de la nueva administración federal, ya que esta industria fue uno de los sectores más afectados producto de la fuerte reducción en subsidios que afectó al segmento de interés social.

Producto de esta situación, las empresas con mayor capitalización del sector optaron por dar mayor énfasis en el modelo de negocios enfocado en el segmento “medio-residencial”, el cual requiere de una mayor inversión, pero genera un mayor ingreso y rentabilidad en la compañía.

Sin embargo, durante el periodo de transición hacia este nuevo modelo, el Covid-19 perjudicó las principales métricas financieras al presionarse sus obligaciones con bancos y tenedores de bonos, pero sin captar ingresos por el confinamiento en nuestro país.

Al cierre del primer trimestre de 2021 y considerando las cuatro empresas públicas con mayor capitalización del sector vivienda, se comercializaron 7,141 unidades en el 1T21, con un ligero incremento de 1.1% a/a anual, consecuencia del rezago que muestra actualmente la comercialización de vivienda en México. El precio promedio por vivienda de dichas empresas fue de 759,000 pesos con un incremento de 10.3% anual reflejando el modelo de negocio actual, ya que la mayor parte de las empresas comercializaron desarrollos de alta gama.

Consorcio Ara (clave de cotización: ARA) reportó resultados positivos en términos anuales durante el 1T21. Los ingresos totales finalizaron en 1,584 millones de pesos con un incremento anual de 10.6% a pesar de mostrar una disminución en la venta de viviendas.

El EBITDA trimestral finalizó en 254 millones de pesos con un importante incremento de 87.7% anual consecuencia de las medidas implementadas por parte de la administración, las cuales buscan reducir los gastos generales que incluyen sueldos y compensaciones del personal administrativo y de venta, por lo que reflejó un incremento anual en la utilidad neta de 75.5% anual, también impulsada por una baja base comparativa.

Cadu Inmobiliaria (CADU) mostró resultados mixtos al cierre del trimestre, con incrementos en los ingresos y EBITDA pero con retrocesos en la utilidad neta y márgenes de rentabilidad. Los ingresos totales finalizaron en 838 millones de pesos, con un incremento anual de 10.6%, consecuencia de la venta de desarrollos en Quintana Roo, donde actualmente se encuentran la mayor parte de los desarrollos.

A pesar de que el EBITDA mostró un ligero incremento anual de 1.2%, muestra una importante recuperación secuencial producto del estricto control en gastos por parte de la compañía el cual planea mantener en los próximos meses, sin embargo, la utilidad neta finalizó en 73 millones de pesos con una disminución anual de 14.9%.

Servicios Corporativos Javer (JAVER) mostró resultados positivos trimestrales, con incrementos generalizados en los principales rubros financieros y en los márgenes de rentabilidad. Los ingresos totales finalizaron en 1,793 millones de pesos con un aumento anual de 9.4%, consecuencia de una venta de desarrollos del segmento medio en Nuevo León.

En los últimos dos años la compañía mostró rezago en los gastos generales consecuencia de una mayor inversión en sus desarrollos, no obstante, al cierre del primer trimestre de 2021 mostró un importante incremento anual de 31% en el EBITDA y un aumento de triple dígito en la utilidad neta reflejando una recuperación y solidez financiera.

Corporativo Vinte (VINTE) reportó cifras regulares trimestrales, con disminuciones anuales en EBITDA y utilidad neta pero con recuperaciones secuenciales en los márgenes de rentabilidad. Los ingresos totales finalizaron en 783 millones de pesos con un aumento anual de 13.7% impulsado por la comercialización de viviendas del sector “medio-residencial” que se encuentran en el Estado de México, Pachuca y Puebla.

Es importante mencionar que los gastos generales mostraron un rezago en los últimos trimestres producto del inicio de operaciones en la plaza de Monterrey y la consolidación de Jardines de Mayakoba, por lo que el EBITDA y la utilidad neta mostraron una recuperación secuencial.

El sector inmobiliario mostró importantes caídas durante el 2020 ya que el sector de construcción fue uno de los más afectados por la pandemia, no obstante, empiezan a mostrar una recuperación gradual esperando que puedan mantener dicho desempeño en el corto y mediano plazo.