Evidentemente, la manera en que invertimos nuestro tiempo y nuestra energía a lo largo de nuestras vidas determina nuestras posibilidades de felicidad, salud y ?bienestar financiero en la madurez y la vejez; sin embargo, existen áreas de inversión cuyo valor puede estar subestimado.

Un estudio longitudinal sobre la vida adulta ha seguido de cerca durante 75 años la vida de dos grupos de personas: 268 alumnos de Harvard (generaciones 1939-1945) y 456 niños y jóvenes de barrios pobres en Boston. El objetivo del estudio desde su inicio fue encontrar las claves para una vida feliz y saludable en la madurez y la vejez.

Al incluir grupos en situaciones socioeconómicas diametralmente opuestas, el estudio busca aislar los efectos que podrían tener en el bienestar las condiciones iniciales que afectan a las personas de manera aleatoria, ya que nadie escoge en qué hogar nacer.

A través de los años, el estudio ha incluido cuestionarios, visitas periódicas y perfiles clínicos a profundidad a los sujetos estudiados para determinar su nivel de satisfacción con la vida, la calidad de sus relaciones personales y su estado general de salud.

Los resultados son sorprendentes y nos dan claves muy valiosas sobre en qué aspectos de nuestras vidas debemos invertir consistentemente si es que buscamos ser más felices y saludables.

Según Robert Waldinger, actual director del Study of Adult Development de la Escuela de Medicina de Harvard, el mensaje más claro que emerge después de 75 años de investigación es que mantener relaciones personales de calidad es el principal determinante de una vida feliz y saludable en la madurez y en la vejez.

Lo sorprendente del hallazgo es que aspectos como la fama, la riqueza, el poder y el éxito profesional no resultan ser tan buenos predictores de la felicidad ni del bienestar. Los individuos más conectados con relaciones profundas y de calidad con familiares, amigos y colegas viven más felices, viven por más tiempo y con mayor lucidez.

Los individuos más aislados son menos felices y más propensos a perder sus facultades mentales.

Por si fuera poco, las personas con relaciones personales más cálidas obtienen salarios consistentemente mayores independientemente de su IQ.

Una manera inteligente de balancear su portafolio de inversiones en el 2016 es invertir más en desarrollar y mantener relaciones personales y afectivas más cercanas.

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