La industria manufacturera juega un papel estratégico dentro de la economía mexicana, ya que es la encargada de la producción de bienes intermedios y para el consumo final, generando con ello una vasta cantidad de empleos y contribuyendo así en buena medida a la generación del Producto Interno Bruto del país

El comportamiento del sector manufacturero es campo de estudio de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM). Dicha encuesta es dada a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), sirviendo así para los indicadores económicos sobre la producción, la productividad, el empleo, el costo unitario de la mano de obra, entre otros.

La EMIM surgió en 1964, obteniendo, en ese entonces, información de 29 clases de actividad económica de 604 establecimientos. Actualmente, la información es obtenida de 240 clases de actividad económica y de 11,406 establecimientos. Además del aumento en el número de clases y de establecimientos, se han ido incorporando nuevas variables económicas, así como el número de productos investigados y cambios a la metodología.

De acuerdo con los resultados mostrados en la EMIM, que son ajustados por estacionalidad, en enero del 2018 el personal ocupado del sector manufacturero aumentó 3.2% comparado con enero del año anterior. Con base en el tipo de contratación, el número de empleados incrementó 3.7% y el de obreros lo hizo con 3.1%, comparado de la misma forma contra enero del 2017.

Por su parte, las horas trabajadas en la industria manufacturera registraron un crecimiento de 1.9%, donde las horas de los empleados crecieron 2.5% y las de los obreros aumentaron 1.9% de manera anual.

Por último, las remuneraciones medias reales pagadas en el primer mes del 2018 a los trabajadores del sector manufacturero tuvieron un decremento de -0.3%, año contra año. Aquí, los sueldos a los empleados se mantuvieron sin cambios, mientras los sueldos de los obreros se acrecentaron en 0.2 por ciento. Caso contrario ocurrió con las prestaciones sociales, las cuales disminuyeron -1.2 por ciento.

Del total de las industrias manufactureras, la que mayor crecimiento mostró en su personal ocupado fue la fabricación de equipo de transporte, al aumentar 7.9% de manera anual y con cifras originales en el primer mes del 2018. Mientras que la industria que mayor disminución reflejó fue la fabricación de prendas de vestir, también el curtido y acabado de cuero y piel, ambas con una disminución en su personal de -1.3 por ciento.

Adicionalmente, un punto importante que nos muestra el reporte fue el incremento en horas trabajadas, donde de manera anual hubo un aumento de 3.7%, resultado que reflejó el incremento en horas trabajadas de 10.8% en la fabricación de equipo de transporte y de 7.5% en la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón.

De las distintas publicaciones dadas a conocer por el Inegi existe otra que contiene el Indicador Mensual de la Actividad Industrial, el cual se encarga de medir la evolución real de la actividad productiva del país.

En enero del 2018, este indicador arrojó un decremento anual de -0.3% en la actividad de la industrial total, con cifras desestacionalizadas. Por sectores, la construcción y la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final presentaron avances de 2.6 y 1.6%, respectivamente. De manera contraria, los sectores que exhibieron caídas fueron la minería con -5.1% y las industrias manufactureras con -0.1 por ciento. Cabe señalar que la minería continúa en sus niveles más bajos de los últimos años; sin embargo, después de su menor punto, que alcanzó en septiembre del 2017, ahora vemos una pequeña recuperación en comparación con los últimos tres meses, lo que ha repuntado un poco la tendencia-ciclo que se venía presentando desde el 2014. Esto no necesariamente significa un cambio de tendencia, pero es un punto al que se le debe dar seguimiento.

Entre los subsectores de las industrias manufactureras que mostraron cambios significativos en enero del 2018, en sus cifras originales, se encuentran: la industria de la madera con un avance anual de 14.1%, en tanto que la mayor caída la obtuvo la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-27.0 por ciento).

Si bien en el inicio del 2018 la actividad industrial mexicana se estancó como consecuencia de una desaceleración en la actividad manufacturera, el punto a favor para México es que la producción industrial de Estados Unidos en el último trimestre del 2017 presentó un crecimiento considerable y las expectativas de expansión que se tienen hacia ese país indican un mayor dinamismo en adelante, lo cual implicaría un aumento en la demanda externa de lo producido en territorio mexicano. Sin embargo, hay que estar al pendiente de la actual renegociación del TLCAN, ya que esto todavía genera incertidumbre sobre qué pasará con la relación industrial, entre otras, en ambos países.

*Carlos Briseño es analista en Interacciones Casa de Bolsa.