Sinaloa es el principal productor de tomate a nivel nacional de acuerdo con datos de SIAP-Sader. En el 2017 participó con 27% de la producción, con un volumen de 937,796 toneladas, cuyo valor fue de 4,011 millones de pesos, en una superficie de 14,611 hectáreas.

Los sistemas de producción son a cielo abierto y bajo malla sombra e invernadero, ambos con fechas de siembra a partir de septiembre y cosecha en el primer sistema, de diciembre a mediados de abril, y para el segundo de diciembre a finales de mayo, por lo cual, para el 7 de mayo del 2019, fecha en que entró el vigor el arancel impuesto por los Estados Unidos, ya había salido toda la producción a cielo abierto y la de agricultura protegida presentaba un avance de 80 por ciento.

De la producción, 87% se exporta al vecino país norteamericano y 13% es destinado al mercado nacional, por lo que se tiene una alta dependencia del mercado extranjero, el cual reconoce la calidad del producto debido a que, en su mayoría, proviene de un sistema de agricultura protegida.

En la presente temporada los precios del tomate fueron buenos, fluctuando entre 8.3 y 14 dólares/caja (25 libras), por lo cual se pudiera considerar una buena temporada para los productores de Sinaloa, pues en promedio su precio de equilibrio anda alrededor de los 8 dólares/caja.

Sin embargo, derivado de que no se concretó la renovación del acuerdo de suspensión de la investigación sobre prácticas de dumping contra los productores mexicanos, a partir del día 7 de mayo, la exportación de tomate mexicano se enfrentó al pago de derechos compensatorios provisionales de 17.56% (arancel).

Si bien este impuesto es para los comercializadores-importadores de Estados Unidos y no para el productor mexicano, de inicio éstos manifestaron su temor porque en la práctica les repercute dicho arancel.

Otro impacto es que la reglamentación de las aduanas establece que se tenga que dejar una garantía fianza y/o un depósito en efectivo por adelantado de 10% del valor del volumen programado mensual de venta a Estados Unidos.

Es importante señalar que para la importación de tomate en Estados Unidos se puede optar por una de las cuatro maneras de cálculo de la base del impuesto: venta directa, venta a consignación, ventas por maquila y ventas por precio referenciado.

Visualizando que la mayoría está optando por venta a consignación, pues ésta permite deducir de la base del impuesto todos aquellos costos generados desde el cruce hasta la venta del producto, tales como materias primas adquiridas, seguros, fletes, material de empaque, comisiones de bróker e impuestos, entre otros.

*Efraín Reyes Rodríguez es Residente Estatal en Sinaloa, Armado Carrillo es especialista de la Residencia Sinaloa y Gabriel Flores Soria es Agente en la agencia Culiacán. La opinión de este artículo corresponde al autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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