La edad relativa a la que entran los niños a la escuela en México genera diferencias que afectan de por vida tanto su desempeño académico, como sus perspectivas profesionales, laborales y hasta de matrimonio.

Existe evidencia rigurosa para México de que, al entrar a la primaria, los niños más jóvenes de su clase obtienen en promedio peores resultados académicos que sus compañeros con mayor edad y, en consecuencia, con mayor madurez cognitiva y socioemocional. Esa diferencia en resultados es una regularidad estadística conocida como efecto edad relativa que no se disipa con el tiempo. A los seis años de edad, una diferencia de seis meses es muy significativa.

Un estudio reciente del doctor Pablo Peña, distinguido hace días con el prestigiado premio Banamex de Economía, muestra que los estudiantes de menor edad de su clase acarrean en promedio una desventaja de por vida.

En comparación con sus compañeros de mayor edad, los de menor edad relativa no sólo tienen en promedio peores resultados (10 percentiles) en la prueba estandarizada ENLACE (a partir de este año PLANEA). Además, los alumnos relativamente mayores de cada clase tienen en promedio mayor probabilidad de ir a la universidad, mejores empleos, mayores salarios, cónyuges con mayor escolaridad y menor número de hijos.

Medir el desempeño académico sin tomar en cuenta la edad relativa provoca que se subestime la habilidad de los más jóvenes y se sobreestime la habilidad de los mayores.

Considerando las consecuencias de los resultados de las pruebas estandarizadas, corregirlas por el efecto-edad podría tener efectos positivos en la equidad y en la eficiencia de nuestras inversiones en capital humano.

Un ejemplo de cómo la omisión del impacto de la edad relativa puede afectar permanentemente las oportunidades de los relativamente menores se encuentra en el concurso de acceso a las preparatorias públicas en la ZMVM.

Los lugares de las preparatorias con mayor demanda (e.g. las que tienen pase directo a la UNAM) se asignan con base en los resultados de la prueba del Comipems elaborada por el Ceneval. Se trata de un proceso muy competitivo en el que unos cuantos puntos significan una gran diferencia.

La desventaja que acarrean los estudiantes de menor edad relativa disminuye sus oportunidades de entrar a las preparatorias que ofrecen mayores oportunidades de continuar a la universidad.

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