Estimado lector: Se preguntará qué quiere decir esta sigla, su significado literal es Foreign Account Tax Compliance Act. En pocas palabras, lo que este tratado pretende es que haya un acuerdo de intercambio de información entre el gobierno estadounidense y el gobierno mexicano; además, Estados Unidos ha llevado a cabo dicho acuerdo con otros países como Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido.

Esto significa que, a partir del 1 de enero del 2013, los mexicanos que tengan cuentas de inversión o bancarias en Estados Unidos estarán sujetos a que esa información la conozca nuestro gobierno y autoridad hacendaria.

¿QUÉ OBLIGACIONES TENGO?

La obligación fundamental es la de declarar y pagar los impuestos que se adeuden por todos los años en los que esa inversión estuvo en el extranjero; se puede seguir teniendo cuentas en Estados Unidos, pero lo más recomendable es consultar a un fiscalista y poner en regla estas inversiones. Es muy importante aclarar que no está prohibido llevarse el dinero a cualquier parte del mundo, siempre y cuando no sean paraísos fiscales, lo que está mal es no declarar la existencia de ese patrimonio.

¿VALE LA PENA REPATRIAR?

Desde mi punto de vista, sí, porque además de tener tranquilidad en el ámbito fiscal, es mejor estar invertido en el sistema financiero mexicano y bajo el amparo de las leyes; además que desde un punto de vista estrictamente financiero, han sido mejores las inversiones en pesos que las inversiones en dólares. Repatriar declarando es muy fácil; recomiendo seguir diversificando, manteniendo un porcentaje de esa repatriación en dólares, esto es posible hoy en día en cualquier institución financiera, ya que todos en el ramo financiero ofrecemos productos que proporcionan cobertura cambiaria.

¿ES MUY CARO REPATRIAR?

Todo depende de la cantidad de impuestos que se adeuden, ya que esto va ligado con el desempeño financiero de la inversión mientras estuvo en Estados Unidos; como comentaba en el párrafo anterior, si los rendimientos en dólares han sido pequeños, no debería ser oneroso lo que tenga que sufragar, si los rendimientos han sido espectaculares, es probable que la cantidad a pagar sí sea considerable, pero véalo de esta forma: la suma a liquidar sale del rendimiento obtenido.

RECOMENDACIÓN DE DIVERSIFICACIÓN

Aprovechando, si usted considera repatriar y asumiendo que decida dejar una cantidad en dólares, le sugiero que del total de sus inversiones financieras esté usted invertido a razón de 70% en pesos y 30% en dólares; recuerde que si decide regresar su inversión a México, no necesariamente tiene que cambiar sus dólares a pesos, existen instrumentos que le permiten virtualmente captar sus recursos en la misma moneda.

CONCLUSIÓN

Yo siempre he pensado que dormir tranquilamente no tiene precio, por eso es que mi recomendación para usted es que ponga al corriente estas inversiones y tenga la paz mental de que tanto sus finanzas como su relación con la autoridad hacendaria están al corriente.

*Juan Musi, director general de Somoza Finamex Inversiones.

[email protected]