El limitado acceso al financiamiento que hay para los pequeños productores de aguacate en el estado tiene como origen menor rentabilidad en sus cultivos, una reducida organización productiva, insuficiencia de garantías y poca cuantía de demanda crediticia, además de reducidos canales de financiamiento.

A su vez, la reducida organización de productores en el estado, en particular figuras de segundo o tercer niveles, ya que, en la mayoría de los casos, las organizaciones existentes son figuras asociativas de primer nivel formadas por grupos familiares y de reducido número de integrantes. Existen organismos que asocian a los productores, pero con fines enfocados al control sanitario o comercial, tales como las Juntas Locales de Sanidad Vegetal o la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México, respectivamente.

En la actividad primaria, las estrategias deben encaminarse a aumentar la productividad de la superficie establecida actualmente, para esto, el asesoramiento y capacitación sobre un manejo agronómico eficiente del cultivo, así como de cosecha de agua y una mayor tecnificación del riego pueden contribuir a un mejoramiento de los rendimientos actuales y competitividad de la producción.

Es necesario fortalecer la organización de productores y desarrollar acciones que permitan consolidar la demanda de agroinsumos y, por tanto, obtenerlos a mejor precio e influir de manera positiva y sostenible en los costos de producción. Con esta estrategia se puede fortalecer y constituir fondos de aseguramiento y de garantía que permitan un mayor flujo de financiamiento a los pequeños productores.

En Michoacán, 58 empresas agroindustriales presentan un adecuado nivel tecnológico que les permite el cumplimiento de las normas que regulan las exportaciones a EU; sin embargo, las relaciones comerciales con los proveedores primarios son inestables, a tal grado de que llegan a vulnerar el cumplimiento de compromisos con sus clientes.

La comercialización se realiza principalmente en fresco, por lo cual colocar así el fruto es más costoso o afecta la calidad; de ahí que una de las estrategias en la agroindustria es inducir la diversificación hacia otros productos derivados y llegar a mercados más lejanos.

En general, los productores primarios no tienen contratada o definida la entrega del fruto con las empresas, esto provoca que los volúmenes procesados en las comercializadoras y agroindustrias presenten variación en cada temporada. Una estrategia fundamental es desarrollar esquemas de proveeduría más estables que permitan el aprovechamiento eficiente de la capacidad instalada de las agroindustrias y reduzcan las afectaciones a la industria como las recientemente vividas en noviembre del 2018.

*Mario Alberto Raya Cervantes es agente de FIRA en Uruapan. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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