En el proceso de licitación de espectro radioeléctrico en las bandas 1.7 y 1.9, la diferencia está en el guante, o el pago de acceso.

Por un bloque de 30 Megahertz se pagarán alrededor de 180 millones de pesos; mientras que por otro bloque exactamente del mismo tamaño, se pagará un precio superior a los 2,387 millones de pesos, que es el monto que hasta ahora se ha puesto sobre la mesa.

En el primer caso quedó un solo postor y en el segundo, la multimillonaria oferta deriva de una puja cibernética que aún no concluye. La crítica constructiva proviene del otro gigante de las telecomunicaciones, Telcel, representado por Alejandro Cantú.

Y las empresas cuestionadas son Televisa-Nextel, de Emilio Azcárraga Jean y Peter Foyo, respectivamente.

Serán -dicen los críticos- dos varas para medir el mismo espectro: en una se llegará a un precio de mercado y en el otro a precio prácticamente de asignación directa, porque al final Axtel, de Tomás Milmo quedó descalifica del proceso por un error documental.

En la definición de la licitación del espectro radioeléctrico de las bandas 1.7 y 1.9 la Comisión Federal de Competencia fijó topes a los operadores; y la Comisión Federal de Telecomunicaciones, definió reglas para fomentar la entrada de nuevos participantes.

Desde el punto de vista de los asesores legales de algunos de los participantes, se registraron inequidad, discriminación e incentivos perversos en el diseño y realización de la licitación.

Sin embargo, las autoridades tanto de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, encabezada por Juan Molinar Horcasitas, como por la Cofetel, tanto como algunas de las operadoras involucradas, aseguran que no hay tal.

Afirman casi a coro que aunque el precio de entrada efectivamente será diferente, lo importante será el pago de los derechos a 20 años.

Gustavo Cantú, de Nextel asevera que la puja es el componente menor del valor del espectro. En la esquina contraria, dicen en cambio, que el pago de derechos, es exactamente igual para todos los competidores, por lo que presentarla como un elemento que reduce la discriminación en el pago es completamente falsa. Más aún, sostienen que las autoridades, al conocer la falta de participantes que habría en la licitación 21 y el efecto que esto tendría en los concursos diseñados por ellos, debieron haber cancelado o modificado las licitaciones, en virtud de que fueron vinculadas entre sí a través de los topes de espectro preestablecidos.

En Telcel, de Daniel Hajj optaron por criticar constructivamente pero sin enderezar ningún recurso jurídico en contra del proceso de licitación.

Sin embargo, dicen una y otra vez, que la diferencia está en el guante, o mejor dicho el pago de acceso.

Así están las cosas.

CUENTOS VERAS

Está en México el presidente del consejo de administración del BBVA, Francisco González.

Viene acompañado de Ángel Cano, consejero delegado que sustituyó a José Ignacio Goirigolzarri.

Vienen a México a dos cosas: siempre asisten a la reunión anual de consejeros regionales de Bancomer, que se juntan todos una vez al año.

A esta reunión anual de consejeros regionales son invitados el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero y el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.

Aunque en esta ocasión no asistirá Carstens, porque está fuera de México y en su lugar irá Manuel Sánchez, subgobernador de Banxico.

Al terminar la reunión, que durará toda la mañana, asiste a la comida de clausura el presidente Felipe Calderón.

El Presidente y consejero vienen una vez al año, porque el Consejo de Administración de BBVA se reúne en México.

Durante este consejo, Deschamps informa a los consejeros la situación de Bancomer y sus planes de negocio. Deschamps tiene buenos resultados para contarles.

Ésta es la primera vez que Ángel Cano viene a la reunión de consejeros regionales de Bancomer en calidad de Consejero Delegado.

Además de eso, ambos se reúnen con todo el Comité de Dirección de Bancomer y cada uno expone la situación de su propia área, sobre todo las de negocio, incluidas la Afore e Hipotecaria Nacional.