Hieren a 14 periodistas en las manifestaciones por los 43 estudiantes desaparecidos. Agreden a al menos siete periodistas en otra manifestación para reclamar justicia por los 43 desaparecidos. Encuentran muerto a periodista en Sinaloa. Asesinan a netciudadana en Tamaulipas. Asesinan a conductor de radio. Secuestran a periodista que cubriría la marcha por la paz. Tirotean casa de periodista en Zacatecas. Agreden a periodista en Guanajuato. Atentan contra domicilio de periodista en Veracruz. Asesinan a corresponsal de El Buen Tono. Ésta es sólo una muestra de los actos violentos que se perpetraron en contra de periodistas en nuestro país en los últimos meses del año.

México está considerado por la organización Reporteros sin Fronteras como país en situación difícil para la libertad de prensa en el hemisferio occidental junto a Guatemala, Honduras, Colombia y Venezuela. De acuerdo con el World Freedom Index 2014, que clasifica a 180 países, cuyo rango con mayor libertad de prensa corresponde a Finlandia y menor a Eritrea, México ocupa la posición 152 de la tabla. El documento reporta que en la última década han sido asesinados más de 80 periodistas y 17 han desaparecido. Asimismo, relata que ciertos medios de comunicación frecuentemente son blanco de ataques armados y de amenazas, en especial en el norte del país.

De acuerdo con esta organización, México es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas. Las amenazas y los asesinatos a manos del crimen organizado -incluso de las autoridades corruptas- son cosa de todos los días. Este clima de miedo, junto con la impunidad que prevalece, genera autocensura, perjudicial para la libertad de información .

México es la decimosegunda economía del mundo, pero uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. Como casi todos nuestros problemas, éste esta relacionado con la falta de Estado de Derecho. No se cumple ni se hace cumplir la ley.

Las intimidaciones, amenazas, secuestros, desapariciones, agresiones y homicidios de periodistas quedan impunes en la mayoría de los casos (como queda la mayoría de los delitos en nuestro país). ¿Por qué? En parte, la impunidad se explica por la colusión entre el crimen organizado y las autoridades, así como la corrupción que impera en las instituciones gubernamentales a todos los niveles.

Los asesinatos se han vuelto cada vez más salvajes y el número de secuestros aumenta rápidamente. Quienes cometen estos ilícitos tienen el objetivo de impedir y disuadir la cobertura de noticias. El miedo a sufrir una agresión genera un proceso de autocensura. Los periodistas no reportan ni publican libremente por temor a los ataques tanto del crimen organizado como de autoridades corruptas. Los criminales se benefician de la oscuridad. Los ciudadanos, de la transparencia y de la libertad de expresión y de información. Encima, existe una relación económica entre el gobierno, sea éste federal o estatal, y los medios de comunicación, en general, y periodistas, en particular.

Esta relación es parte del negocio para los medios, pero les resta independencia a ambos. Todos estos factores minan la libertad de expresión y de información y nos perjudican a todos.

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