Ayer comenté en este espacio algunos aspectos relacionados con el uso de fertilizantes en el ámbito mundial. En esta ocasión, presentaré algunos elementos sobre el mercado de estos insumos en México

Durante el periodo 2000-2007, la oferta nacional de nutrientes agrícolas se ubicó en un promedio de 1.4 millones de toneladas (mdt), mientras que ésta era de 4.0 mdt en 1996. Entre el 2008 y el 2014, la fabricación de fertilizantes en México se recuperó, con un promedio de 2.27 mdt anuales, de acuerdo con información de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) del INEGI. La producción de la industria mexicana de fertilizantes se benefició de diversas reformas a la Ley de Petróleos Mexicanos, que iniciaron en el 2008 y tuvieron como objetivo promover su producción y productividad, a través de la oferta de materias primas a precios más estables y competitivos.

Sin embargo, debido a que la producción doméstica de fertilizantes en ese periodo fue insuficiente para abastecer la demanda del sector agrícola del país, las importaciones netas ascendieron a un promedio de 2.4 mdt anuales. Así, se abasteció el consumo aparente promedio de 4.68 mdt al año. En México se importan principalmente fertilizantes nitrogenados (64.0% del volumen), mezclas de dos o más nutrientes (27.6%) y potásicos (8.5%). La urea es el más importante, ya que representa 41.0% del volumen total importado de fertilizantes.

De acuerdo con datos de la Sagarpa, durante el 2014 se realizó fertilización química en 66.8% de las 22.2 millones de hectáreas sembradas en el país. La proporción de la superficie fertilizada en riego fue de 91.6% y en temporal de 57.9%, con respecto a la superficie sembrada total en cada uno de los regímenes de humedad. En seis entidades se concentró 43.0% de la superficie fertilizada en el país: Jalisco (8.3%), Sinaloa (8.1%), Veracruz (7.2%), Michoacán (6.8%), Chihuahua (6.8%) y Guanajuato (5.9%). Datos del SIAP indican que la tasa de fertilización, como proporción de la superficie sembrada de cada cultivo, es de 71.9% en maíz grano, 72.7% en sorgo grano, 51.8% en frijol, 96.9% en caña de azúcar, 34.9% en café y 93.3% en trigo grano.

Por otra parte, contrario a lo que ocurre con los precios de los fertilizantes en el mercado internacional, los precios de estos insumos en México muestran una ligera tendencia al alza durante los dos últimos años. Por ejemplo, los precios promedio de la urea y el fosfato diamónico en el 2015 se incrementaron 3.1 y 8.9%, respectivamente, en relación con los precios promedio en el 2014.

Para el 2016, si bien se pueden esperar menores precios de las materias primas para producir fertilizantes, y por ende que continúe la tendencia decreciente de los precios de estos insumos en el mercado internacional, la apreciación del dólar frente al peso actuaría en sentido contrario al encarecer las importaciones mexicanas.

*Darío Gaucín es especialista de la Subdirección de Análisis del Sector de FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA .

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