Una deuda mala es aquella que te hace más pobre.

Robert Toru Kiyosaki, inversionista y conferencista estadounidense.

En fechas recientes dos factores han confluido a generar gradualmente una afectación de las finanzas familiares.

Por un lado están los procesos inflacionarios del 2017 (explicados de forma importante por los incrementos a los precios de los combustibles y la presión del tipo de cambio), ya que la inflación fue de prácticamente el doble a la del 2016, generando una presión sobre los ingresos de las familias que, en muchos casos, requiere apalancar su gasto de consumo a través de tarjetas de crédito.

El reconocimiento, por parte de las familias, del crecimiento de los precios, si bien es inmediato, típicamente presenta un demora en la corrección de su consumo.

Particularmente, cuando se refiere a una canasta habitual de consumo en los hogares, una familia promedio que está acostumbrada a comprar semanal o mensualmente ciertos productos, rara vez modifica su consuno de inmediato ante alzas de precios.

Típicamente —sobre todo con incrementos de precios no excesivamente altos cada mes (como se dio en el 2017)— las familias absorben hasta donde pueden  ese impacto y lo incorporan dentro de su gasto.

Frecuentemente, la utilización de tarjetas de crédito para compras mensuales de bienes de consumo puede gradualmente acumular para un incremento de los saldos promedio de las tarjetas de las familias.

Endeudamiento y pagos mínimos más caros

Adicionalmente, como resultado de los incrementos a las tasas de referencia en México (que respondieron tanto a los incrementos en la tasa de la Reserva Federal de Estados Unidos, como a las presiones cambiarias y a la necesidad de contener la inflación), las tasas de interés de las tarjetas de crédito han sufrido un incremento gradual y muy relevante.

De acuerdo con datos del Banco de México, la tasa promedio ponderada de tarjetas de crédito pasó de 28.39% en abril del 2016, a 34.68% en octubre del 2017.

Este incremento de 6.3% representa un crecimiento de una quinta parte del interés cobrado, lo cual implica, a su vez, tanto un incremento de los intereses netos cobrados como, consecuentemente en la mayoría de los casos, un incremento en los mínimos de pago requeridos a cada tarjetahabiente.

Este año se prevé que la Reserva Federal continúe con incrementos en su tasa de referencia; ello podría implicar una presión adicional sobre las tasas en México, misma que podría también sostenerse si la volatilidad cambiaria alimenta la inflación y requiere una política más activa de Banco de México para contenerla.

Efectos ya son notorios

Algunos bancos han presentado ya incrementos en la tasa de morosidad promedio de su cartera de tarjetas de crédito. Por ello, particularmente en un año de incertidumbre, es de gran importancia que las familias analicen sus patrones actuales de consumo y que consideren el efecto que la inflación del año pasado tuvo sobre su gasto y sobre los productos que representan un mayor peso en su canasta particular de consumo, para que a partir de ello, tomen las medidas necesarias para evitar que el crédito al consumo (que, por definición, es caro) crezca en el presente año y represente —apoyado por el crecimiento de las tasas— una proporción mayor de sus ingresos mensuales disponibles.

La inflación siempre afecta en mayor medida a los grupos de menores ingresos. El crecimiento de las tasas también afecta más fuertemente a aquellos sectores para los que el servicio de la deuda representa una mayor proporción de sus ingresos mensuales.

Para el gobierno y el Banco de México es una prioridad asegurar que este año la inflación empiece retornar a niveles objetivo; para las familias, el objetivo es cuidar sus finanzas en un año en el que elementos como los señalados pueden sumarse a la incertidumbre y comprometer su futuro bienestar económico.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y director general de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo.

Síguelo en Twitter: @martinezsolares

director_general@mb.com.mx

Raúl Martínez Solares

CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo

Economía Conductual

El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo.

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