El coronavirus precipitará la caída de Nicolás Maduro. Frente el azote de la pandemia en Venezuela, la vulnerabilidad del régimen lo está convirtiendo en un blanco fácil. “El virus representa un meteorito para el régimen de Maduro”, me asegura Iván Simonovis, coordinador especial de Seguridad e Inteligencia de Juan Guaidó.

Washington está adelantando un plan que tenía previsto detonar en verano: tipificar al régimen de Maduro como terrorista e ir sobre algunos militares que han traicionado acuerdos con Juan Guaidó.

Simonovis fue encarcelado por el régimen de Hugo Chávez en octubre del 2004, acusado de participar en los sucesos del Puente Llaguno, una marcha desde el centro de Caracas hacia el Palacio de Miraflores que precedió al golpe de Estado del 11 de abril del 2002.

“La mayor parte de los 15 años que estuve preso los pasé en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Allí mantenía mucha relación con funcionarios que hoy en día tienen jerarquías medias o altas, el entorno que me rodeaba eran militares o policías y que de una forma u otra siempre tenía contacto con ellos”, comenta Simonovis.

Simonovis es el vínculo de los servicios de inteligencia estadounidenses con Juan Guaidó.

Desde que el asambleísta Luis Parra traicionó a Guaidó el pasado mes de enero, negociando con Maduro el puesto de la presidencia de la Asamblea, el legítimo líder del Congreso ha reducido su círculo de confianza a unos cuantos políticos del partido Voluntad Popular. Guaidó ha tenido que sacrificar aliados entre opositores de Maduro con tal de evitar traiciones y fugas de información.

Uno de ellos es el general en retiro Clíver Alcalá Cordones, hoy en algún lugar de Estados Unidos colaborando para Estados Unidos, pero hasta la semana pasada jugando posiblemente un doble juego.

Pocas horas después de que Estados Unidos incluyera en la lista de terroristas a Clíver Alcalá, éste se entregó a autoridades colombianas en Barranquilla. Tres días antes, el lunes 23 de marzo, policía colombiana detuvo una camioneta que transportaba 26 fusiles, 14 cascos blindados con visores nocturnos y tres chalecos blindados entre Barranquilla y Santa Marte. El conductor Jorge Alberto Molinares Duque colaboraba con Clíver Alcalá.

Maduro vincula a Clíver Alcalá con Juan Guaidó. Asegura que Colombia preparaba un magnicidio con la colaboración de Clíver Alcalá. Guaidó ha sido citado a declarar sobre el tema el día de mañana ante la fiscalía controlada por el régimen de Maduro. No irá.

Otro de los personajes que posiblemente ha jugado a favor para los dos bandos es Cristopher Figuera, cabeza del Sebin hasta el intento de derrocamiento de Maduro el 30 de abril pasado. Liberó a Leopoldo López de prisión domiciliaria y escapó a Estados Unidos.

¿Es doble agente? “No sé si es doble agente, no sé por qué está en Estados Unidos, desconozco su caso”, responde Simonovis.

Una de las pocas ventanillas que permanecen activas en medio de la pandemia en la secretaría de Estado es la de Venezuela. Mike Pompeo lanzó un ultimátum ayer a Maduro: se va o no habrá levantamiento de sanciones.

Maduro ya tiene el dilema sobre su escritorio de la casa donde duerme. La crisis del coronavirus azotará tarde o temprano en el país donde los hospitales carecen de material médico indispensable. ¿Qué hará?

Estados Unidos sabe que Guaidó fue debilitado por el régimen de Maduro al polarizar a la oposición, o mejor dicho, al comprar a algunos asambleístas opositores. Sin embargo, el escenario ha cambiado: la pandemia debilitará a Maduro.

Un gobierno de transición está por llegar.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.