De la mano de lo que el Foro Económico Mundial reconoce como una Cuarta Revolución Industrial, estamos observando el avance de tecnologías como la realidad virtual, la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas, la realidad aumentada, el big data, la nanotecnología y la robótica, las cuales ofrecen un sinfín de posibilidades a las millones de personas que diariamente se conectan a través de sus dispositivos móviles consumiendo y generando contenido.

El progreso tecnológico permite a las autoridades educativas identificar las desigualdades existentes, así como también proporciona un análisis de datos en tiempo real para investigar y mejorar la educación con la finalidad de cambiar la vida de millones de estudiantes, principalmente de aquellos que asisten a escuelas rurales.

Adaptación necesaria

La Educación 4.0 se basa en las principales tendencias de innovación y cambio, no sólo de contenidos; la educación debe estar relacionada con los adelantos industriales, el desarrollo económico y tecnológico para poder ofrecer a los estudiantes conocimiento vanguardista, herramientas y capacidades suficientes para que logren ser competitivos en un futuro.

Existe una creciente separación entre el sistema educativo y el mercado laboral de nuestro país, y lo cierto es que muchos niños que están estudiando actualmente trabajarán en empleos que posiblemente no existan aún debido a los avances digitales y tecnológicos que estamos atestiguando.

Esta brecha entre educación y empleo aumenta debido a la poca o nula innovación en los sistemas de aprendizaje; quizá es momento de reformular los sistemas educativos para que vayan de la mano con las necesidades específicas de las empresas y asegurarle al egresado un lugar en el campo laboral.

La percepción sobre la influencia de los factores psicológicos, sociales, culturales y ambientales en los métodos de enseñanza da como resultado una “nueva ciencia del aprendizaje” que busca enfatizar la importancia de comprender que la evolución requiere modelos académicos basados en la investigación interdisciplinaria para crear un ecosistema digital educativo que pueda cambiar la manera en que adquiere habilidades y conocimientos cada estudiante, así como también la forma en que reclutan las empresas.

Preparándonos para una industria en evolución

Investigaciones han revelado que con esta Cuarta Revolución Industrial, 60% de todos los empleos podría tener al menos un tercio de sus actividades automatizadas, influenciadas por rubros como la inteligencia artificial o la robótica.

Es necesario personalizar el aprendizaje; de la misma manera que la industria se enfoca en las necesidades de sus clientes, es importante la personalización del aprendizaje tanto dentro como fuera de las aulas con la finalidad de hacer de las escuelas centros de desarrollo de talento donde se fomenten las capacidades e intereses de los estudiantes alineados a las necesidades y evolución de la industria.

Al combinar los métodos de aprendizaje con la innovación digital podemos obtener lo mejor de ambos rubros, creando experiencias de aprendizaje que mantengan el ritmo de las habilidades digitales que demanda el mercado, ofreciendo a las nuevas generaciones la oportunidad de transformar su futuro.