Según el último reporte del FMI, la economía global se fortalecerá en el 2013 en la medida que se superan gradualmente las restricciones al crecimiento, gracias a las condiciones monetarias y financieras acomodaticias que promueven los principales bancos centrales del mundo, pero la recuperación será lenta y frágil. Se proyecta que la economía mundial crezca 3.5% este año, contra 3.2% del 2012, apoyada en el mejor desempeño de las economías emergentes que crecerán 5.5% y frenada por el bajo crecimiento de las economías desarrolladas. La economía de EU crecerá 2%, Japón 1.2%, y la eurozona -0.2 por ciento. China e India lideran la reaceleración del crecimiento emergente, con tasas de 8.2 y 5.9%, respectivamente. México crecerá 3.5 por ciento. Las proyecciones para el 2014 son mejores, se prevé que el mundo crecerá 4.1%, las economías avanzadas 2.2%, las emergentes 5.9%, EU 3%, la eurozona 1%, China 8.5% y Japón 0.7 por ciento. Aunque la eurozona parece haberse estabilizado, esta región y Japón son el eslabón más débil de la economía global.

Luego de un breve pataleo el Banco de Japón (BJ) se ha alineado parcialmente a la demanda de un nuevo enfoque de política monetaria que hizo el nuevo primer ministro Shinzo Abe. Ayer anunciaron cambios importantes. Se adoptó una meta numérica de inflación de 2%; también se adoptará un método abierto, sin límite de tiempo, en la política de compra de activos o relajamiento cuantitativo. La nueva política cuantitativa se aplicará a partir de enero del 2014, cuando concluya la actual. A partir de ese momento el BJ estará comprando mensualmente 13 trillones de yenes de bonos de gobierno, US146,000 millones, sin fecha límite. Este monto supone un incremento de 10 trillones de yenes mensuales respecto de la intervención actual. Pienso que se trata de dar paso adelante en el esfuerzo para superar décadas de estancamiento y deflación, pero me parece se queda corto. Primero porque no se establece una fecha para el cumplimiento de la meta de inflación, ni sanciones en caso de no lograrla y no tiene sentido esperar hasta enero del 2014 para poner en marcha el nuevo método de expansión cuantitativa.

El viernes, Banxico emitió su primer anuncio de política monetaria del año. La economía se viene desacelerando desde mediados del año pasado debido a un menor ritmo de crecimiento de las exportaciones, especialmente las de manufacturas no automotrices, y pérdida de dinamismo de la demanda doméstica. El índice de indicadores líderes del INEGI dejó de crecer desde abril del 2012, en tanto que el índice de indicadores coincidentes dejó de crecer en octubre. Estos indicadores suponen que la tasa de crecimiento interanual de la economía descenderá 2% en el primer semestre del año.

En mis cálculos, la economía repuntará en el segundo semestre debido al mayor crecimiento previsto en EU. En mi escenario base, la economía crecerá 3.1 por ciento. Todo dependerá de si la economía de EU crece menos, aunque el crecimiento de México será menor que la tasa de crecimiento potencial y volverá a crearse una brecha de producto negativo y habrá mayor el desempleo.

Dado que la inflación estructural es baja, y que las expectativas de inflación están ancladas, pienso que sería conveniente una reducción en la tasa de interés de política.

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