Tardó más de lo que muchos pronosticaban, pero todas las tonterías que ha hecho este gobierno están provocando una crisis económica que se puede prolongar lo que resta del sexenio.

Ya no puede el presidente López Obrador culpar a la pandemia de los malos resultados económicos. La caída de la economía en el tercer trimestre no tiene más explicación que la desconfianza y la falta de inversión. Hay que recordar que el sector privado no pelea, sólo se retira, y eso es lo que está haciendo en estos momentos.

La propuesta de reforma eléctrica es un clavo más en la desconfianza del sector privado y un conflicto adicional con el gobierno de EU. El retiro de más de 200,000 millones de pesos del mercado de deuda por parte de los inversionistas foráneos en lo que va del año, es producto del miedo que hay sobre el futuro de corto plazo de nuestra economía.

Lo peor que le puede pasar a un país es la falta de crecimiento económico con inflación y eso es lo que está pasando. La inflación le pega a los más pobres porque no tienen propiedades que los protejan y sus ingresos se ven reducidos por el aumento de precios. Los pronósticos de inflación para el año que viene son superiores a la meta del Banco de México y será una dura carga para la gran mayoría de la población.

El presidente no puede hablar de resultados, salvo regalar dinero y el avance de sus grandes proyectos. Los resultados son muy malos en seguridad, economía, empleo y combate a la pobreza y la situación va a ser aún peor, por la falta de crecimiento económico y la inflación.

Dice que ya recuperamos el número de empleos formales que había antes de la pandemia, cierto, pero hay una pérdida de 2 millones en el sector informal y se han incorporado otros 3 millones más de jóvenes al mercado de trabajo que no encuentran empleo.

Está tan desesperado que se cartea con el presidente de EU para tratar de defender los resultados de su gobierno, justificar sus programas y explicarle la reforma eléctrica. Nunca en los tiempos modernos se había conocido de un presidente que se carteara con el presidente de ese país para justificarse.

El presidente en lugar de darse cuenta de lo complicado de la situación, está más interesado en promover una consulta sobre la revocación de mandato, que nadie pide y que sólo tiene como objetivo, satisfacer su ego ante un resultado en donde sabe que la mayor parte de la gente va a votar a favor de su ratificación.

Un sexenio de seis años se está reduciendo a sólo tres, la preocupación principal del presidente gira alrededor de la elección del 2024, para que se mantenga su proyecto. El país no aguanta otros tres años de confrontación y estancamiento, el futuro ya lo alcanzó y nombre a quien nombre como su sucesor o sucesora, su gobierno va a quedar a atrás y va a ser recordado sólo por los pésimos resultados.

Demetrio Sodi

Político mexicano

Desde la cancha

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012).

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