Estamos por iniciar el ciclo agrícola OI 18/19 en Sinaloa, siendo el maíz el cultivo emblemático del Estado al cual se dedica la mayor parte de la superficie cultivada, 515,000 hectáreas y 438,000 hectáreas en los ciclos de cultivo otoño-invierno 16/17 y 17/18 respectivamente

Esta variación en superficie depende de los precios de los cultivos alternativos como frijol y garbanzo, así como la disponibilidad de agua en las presas. A la fecha, se tiene un porcentaje de almacenamiento de 41.2% de la capacidad de almacenamiento en las 11 presas que abastecen la región agrícola.

La siembra de maíz blanco en condiciones de riego en el estado de Sinaloa se inició a finales de la década de 1980 como una alternativa para sustituir a los cultivos de trigo-soya a raíz de las severas afectaciones por la plaga de la mosquita blanca en soya, lo que propició que se suspendiera la siembra de esta leguminosa. El trigo en el ciclo otoño-invierno, y soya en primavera-verano, eran el binomio ideal que mantenía activos a los agricultores .

En los primeros años de siembra de maíz debido a la falta de experiencia de los productores en el manejo agronómico del cultivo, el rendimiento promedio era menor de 7 toneladas por hectárea, y en la década de 1990, el rendimiento fue mejorando hasta llegar a cerca de 10 toneladas por unidad de superficie. Sin embargo, en los últimos 15 años, el rendimiento promedio estatal de maíz osciló entre 10 y 11 ton/ha.

Al ser el principal cultivo en Sinaloa, podría pensarse que el maíz tiene una rentabilidad atractiva, lo cual dista mucho de la realidad, ya que los costos de producción han avanzado a mayor velocidad que el precio de venta del grano cosechado que tiene como referencia el precio internacional publicado todos los días en la Bolsa de Chicago, generando un margen de rentabilidad cada vez menor, razón por la que Sagarpa publicó en el mes de mayo pasado el nuevo ingreso objetivo de 3,960 pesos por tonelada para mantener la rentabilidad del cultivo.

Ante este escenario, FIRA como integrante de la banca de desarrollo que coordina la SHCP, está implementando acciones para recuperar la rentabilidad del cultivo de maíz a través de prácticas agronómicas que reducen costos de producción manteniendo los rendimientos actuales, o bien, mediante la aplicación de paquetes tecnológicos de Alta Productividad que incrementen los rendimientos a más de 15 ton/ha manteniendo los costos de producción actuales de alrededor de 3,000 pesos por tonelada producida.

La primera opción tecnológica consiste en la contratación de asesores técnicos certificados por CIMMyT-MASAGRO para aplicar tecnologías de agricultura sostenible, así como la contratación de consultores especializados en microorganismos biológicos con paquetes tecnológicos amigables con el ambiente.

Otra opción tecnológica de Alta Productividad consiste en la formación de técnicos de las parafinancieras con un enfoque de mayor eficiencia en los procesos de manejo del cultivo para lograr rendimientos sobresalientes con el mismo costo de producción. Mañana comentaremos las estrategias para enfrentar los problemas de rentabilidad del maíz en Sinaloa, haciendo equipo con las empresas parafinancieras y despachos de consultores especializados.

*Efraín Reyes Rodríguez / Armando Carrillo, residente y especialista estatal, respectivamente, de FIRA en Sinaloa. La opinión aquí expresada es de los autores y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]

acarrillo@fira.gob.mx