En estos días, la agenda de América del Norte fue protagonizada por la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de la entrada en vigor del T-MEC. Aunque todos coincidimos en la relevancia que tiene este nuevo tratado comercial para la región (pues contiene, además, consideraciones ambientales y, sobre todo, laborales), no es posible determinar con exactitud cuál será la dimensión y la duración de la crisis dados los efectos económicos y laborales que generó el Covid-19. Todo indica que el destino nos depara un largo y amargo camino.

Recientemente, fueron publicados los resultados del Observatorio de la OIT: La Covid-19 y el mundo del trabajo. Los números que revela este estudio son muy preocupantes, sobre todo en lo referente al número de horas trabajadas a nivel global. En el primer trimestre del año, cuando la pandemia de coronavirus apenas comenzaba a hacer sus efectos, hubo una disminución del 5.4% en las horas trabajadas, cifra que casi con toda certeza alcanzará el 14% durante el segundo trimestre, lo que equivale a 400 millones de empleos a tiempo completo perdidos. América es la región más abatida, ya que este índice alcanza el 18.3% en nuestro continente.

El resto de 2020 será complicado. En el mejor de los casos, es decir, en el improbable escenario de que aminoren significativamente los contagios, es posible que en el cuarto trimestre volvamos a una disminución del 5% de horas trabajadas con respecto al principio del año. No obstante, de haber una recaída en la pandemia, la OIT advierte que este número rondará el 12 por ciento.

Por lo mismo, dicha institución ha señalado que es indispensable tomar cartas en el asunto para fomentar la inversión, ayudar a los grupos vulnerables, intensificar las redes económicas internacionales y fortalecer los derechos de los trabajadores. En la Cumbre Mundial OIT: Covid-19 y el mundo del trabajo, Wayne Chen, presidente de la Confederación de Empleadores del Caribe, destacó a la tercerización como una herramienta fundamental para la recuperación tras la pandemia.

TallentiaMX considera que, dado que la subcontratación es capaz de crear empleos formales, de realizar contrataciones profesionales, legales y expeditas, así como de crear vínculos laborales que fortalezcan los intercambios económicos y comerciales, este elemento será indispensable en la ruta crítica del futuro inmediato. Será nuestra obligación optimizarla e intensificar su uso en los próximos meses para recuperarnos y, tras ello, seguir creciendo y desarrollándonos.

*El autor es director general de TallentiaMX.