En la primera parte señalé la importancia de implementar políticas coordinadas que fomenten la producción de alimentos y las capacidades personales y sectoriales. También que en el 2017 la Sagarpa y FIRA ejecutaron acciones para impulsar la oferta de alimentos mediante la promoción de inversiones con crédito, programas de garantías y de reducción del costo de financiamiento

Entre dichos programas implementados destacan los siguientes:

a) Garantías de crédito para la inclusión financiera de productores de la micro, familiar y pequeña empresas agroalimentarias, con proyectos viables y necesidades de crédito de bajo monto. La mayoría de estos productores ubicado en municipios de alta y muy alta marginación, sur y sureste y Cruzada Nacional Contra el Hambre.

b) Servicio de garantías para créditos en temas prioritarios o estratégicos, como los enfocados a proyectos sustentables , biocombustibles, fuentes renovables de energía y eficiencia energética. También, la modernización de los centros de acopio, logísticos, centrales de abasto y el desarrollo de la red de frío. Igualmente, proyectos que ayudan a mitigar la volatilidad de los precios de los productos agroalimentarios.

c) Garantías especiales, con esquemas para el financiamiento destinado a las compras consolidadas de fertilizantes e insumos agrícolas.  Para asegurar el pago de intereses y del crédito en las plantaciones de cultivos perennes en la etapa preproductiva del proyecto. De igual forma, para apoyar la comercialización  de frijol producido en el país con instrumentos de administración de riesgos.

d) Apoyos para bajar el  costo del financiamiento, a través del rembolso a los productores, de un porcentaje de los intereses pagados por los créditos o servicios de garantías que les fueron otorgados.

La coordinación institucional generó eficiencia y eficacia en el sector público, al estimular la inversión de los particulares y sector social en la producción de alimentos, induciéndolos a participar como coadyuvantes para incrementar la producción de alimentos en el país, en beneficio de los consumidores.

También llevó beneficios para las empresas y productores al facilitarles el acceso al crédito oportuno y en condiciones preferenciales a través de apoyos para la reducción del costo de financiamiento y servicios de la garantía de crédito.

Igualmente, la coordinación ha permitido a FIRA consolidar su liderazgo en la promoción y movilización de las inversiones hacia el sector agroalimentario y rural del país en congruencia con las prioridades de política pública.

Al respecto las acciones de coordinación institucional referidas en este artículo permitieron en el 2017 impulsar inversiones por alrededor de 60,000 millones de pesos; de ese monto 8,000 millones fueron aportaciones del sector privado, 500 millones recursos públicos operados a través del componente de acceso al financiamiento y 51,500 millones de financiamientos otorgados por FIRA en ese rubro (el cual representa 24% del financiamiento total de FIRA del 2017).

*Ramiro Campos Meraz es especialista en la Subdirección de Programas y Proyectos. la opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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