En estos días turbulentos, muchos intelectuales, expertos en geopolítica, políticas públicas y diplomacia proponen la urgencia de tener un plan estratégico y coordinado entre países, sectores y fuerzas políticas para hacer frente a las perturbadoras promesas de política económica y migratoria que Trump ha mostrado estar dispuesto a cumplir al pie de la letra. Aunque suena muy bien eso de acordar un plan, podemos contar con que la respuesta del mercado será veloz y efectiva, y no dependerá de que exista o no un plan maestro.

Sin duda los edictos con los que Trump ha inaugurado su presidencia son irritantes desde el punto de vista ético y moral. Pero son mucho más irritantes desde el punto de vista de los intereses de los participantes en el mercado. Encontramos un ejemplo claro y esperanzador en las órdenes judiciales que suspenden los edictos de Trump para bloquear el reingreso de residentes legales provenientes de países seleccionados.

Esos bloqueos afectaron instantáneamente los intereses económicos de residentes legales y de las empresas, universidades y organizaciones donde trabajan. Afortunadamente, los ideales de libertad económica en Estados Unidos no son sólo un eslogan, sino que están incorporados en las leyes y en los recursos que tienen los ciudadanos, empresas y organizaciones para invocar esas leyes y obtener justicia expedita.

Es sorprendente la velocidad con la que las detenciones en los aeropuertos echaron a andar el sistema legal norteamericano que paró en seco actos inconstitucionales. La protección obtenida para unos cuantos se hizo extensiva de manera anticipada y generalizada para proteger a otros que caerían en el mismo supuesto. Como por arte de magia, el Muslim ban amplió el mercado para los defensores especializados en temas migratorios. Sin importar si son organizaciones con o sin fines de lucro, los despachos migratorios recibirán mayores recursos de individuos, empresas y organizaciones sin fines de lucro.

Podemos contar con que los edictos arbitrarios de Trump afectarán los intereses de empresas, personas y organizaciones que responderán en proporción directa a la afectación de sus intereses recurriendo a los tribunales cuyas resoluciones ya mostraron ser un contrapeso formidable. Por ejemplo, las declaraciones que estamos oyendo de empresas globales como GE y Apple enarbolan principios que tienen detrás intereses económicos constantes y sonantes que son ultimadamente el mejor contrapeso de las ocurrencias de Trump.

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