La administración de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) encabezada por el Dr. Alejando Svarch, mantiene un esfuerzo para llevar a cabo una reingeniería regulatoria; sin embargo, las viejas inercias siguen obstaculizando el despegue del organismo regulador.

Desafortunadamente para la Cofepris, pasó desapercibida la reforma al Reglamento de Insumos para la Salud, que facilita el registro de los medicamentos y dispositivos médicos.

En continuidad al esfuerzo regulatorio, el día 22 de junio se publicó un Acuerdo en el Diario Oficial de la Federación que busca facilitar el registro de dispositivos médicos y medicamentos, así como hacer más ágil la expedición de los permisos de importación para aquellos medicamentos e insumos médicos necesarios para atender la pandemia, aún aquellos que no cuentan con registro sanitario.

El rezago de tramites en la Cofepris es tan grave que ahoga los esfuerzos de simplificación regulatorio, ya que más de 100,000 trámites se encuentran rezagados.

Como ya hemos apuntado en este espacio, las malas prácticas y viejos vicios en el personal de Cofepris se contraponen a los esfuerzos regulatorios.

Solo algunos datos: las opiniones no pedidas de la burocracia del Centro Integral de Servicios (CIS), hacen imposible el ingreso de miles de trámites. Entre la lentitud de las citas y los meta facultades del personal del CIS hacen que sea un verdadero calvario el ingreso de los trámites. 

En cuanto a los permisos de importación, miles de trámites se detienen por los excesos de Don Lamberto, conocido como el señor de los permisos de importación, quien por una imprecisión en el código postal puede retrasar el abasto de medicamentos por mas de un mes. La pregunta cabe, ¿Qué riesgo sanitario tiene un error en el domicilio de una empresa?

De la misma manera, la autoridad sanitaria confunde la legalización y apostilla de los documentos legales para la obtención de los registros sanitarios, a pesar de que el reglamento es copulativo, es decir, que se puede entregar autenticado por notario o legalizado ante consulado. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios solicita el documento apostillado por la embajada mexicana, cuando el país de origen no forma parte de la Convención de la Haya, lo que además de incrementar los costos, retrasa los trámites toda vez que la embajada de México en China tarda más de un mes.

Para entender bien ese detalle, basta decir que en términos de covid implica 150,000 nuevos contagios y más de 30,000 muertos.

Querido lector, el mapa de los riesgos sanitarios, sigue siendo un lastre para la importación, para el abasto de medicamentos y para tener al día los insumos necesarios para enfrentar el covid. Esperemos que en un futuro no muy lejano los esfuerzos regulatorios del Dr. Svarch rindan los frutos adecuados. Hasta la próxima querido lector.

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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