Estados Unidos despierta de su largo duermevela latinoamericano. Y bajo el sentir del microrrelato de Monterroso, al hacerlo, se ha encontrado a China a lo largo y ancho de la región. En algunos países desdoblando inversiones, y en otros otorgando préstamos bajo condiciones blandas.

El 21 de agosto, la embajadora estadounidense en El Salvador planteaba al gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén una serie de preguntas que pocas veces cualquier diplomático formula de manera pública. En referencia al giro geopolítico que ha dado el país centroamericano durante las últimas semanas, cortando relaciones con Taiwán y restableciéndolas con China, Jean Manes dijo durante la inauguración de un Walmart en Santa Elena, Libertad, al suroeste de El Salvador: “Una decisión tan importante creo que vale la pena discutir de una forma transparente y consultar con actores que van a tener un impacto, y también por supuesto con su propia población”. Y para que a Salvador Sánchez no le quedaran dudas, la representante de Trump preguntó: “¿Qué tipo de negociación hubo tras las puertas? Si todo está bien para ustedes, ¿por qué no se ha dado de forma transparente?, y ¿por qué no dicen cuáles son los acuerdos que han pactado con este país (China)?”.

Unas semanas antes, el gobierno del presidente Trump había llamado a consultas a sus representantes diplomáticos en Panamá, República Dominicana y a la propia Jean Manes, precisamente por sus respectivos acercamientos a China.

El 20 de septiembre Jean Manes confirmó su regreso a San Salvador a través de Twitter: “Anticipo ya mi regreso a #ElSalvador al final de la semana que viene para seguir apoyando los esfuerzos salvadoreños de fortalecer y mejorar el país”.

En efecto, una semana después la embajadora estadounidense ya se encontraba de regreso en El Salvador. En Twitter remarcaba el interés de su país por invertir en la nación centroamericana: “@opicgov es una institución gubernamental estadounidense que trabaja para atraer inversión de EU a proyectos que impulsan el desarrollo, en coordinación especial con el sector privado”.

El 5 de octubre, durante un programa de televisión, la embajadora enfatizó que en toda negociación debe existir transparencia. “Una de las prioridades que se deben tomar en cuenta al negociar es la transparencia”, escribió en Twitter.

Las inusuales expresiones públicas de un embajador sobre asuntos políticos en el país en el que se encuentra de misión, revelan que el caso es mucho más hondo de lo normal en una relación bilateral.

Base militar china

Las reacciones diplomáticas estadounidenses contra Panamá y República Dominicana han sido menos enérgicas que frente a El Salvador. La posibilidad de que China asiente su primera base militar en el continente americano no es menor: sus intereses económicos han crecido. Después de Asia, América Latina y el Caribe, es la región que recibe la mayor cantidad de inversión china.

Según un informe del Foro Económico Mundial, China es el principal socio comercial de Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay, y el segundo de México. Respecto a las inversiones del gigante asiático en la región, desde el año 2003 ha invertido más de 110,000 millones de dólares (hasta el 2017), y más de la mitad fue en los últimos cinco años (El Observador, 7 de marzo del 2018). Entre los acuerdos de inversión, existe uno con Argentina cuya intención china es desarrollar una base espacial en la Patagonia.

En el 2017, el comercio entre China y Latinoamérica alcanzó los 244,000 millones de dólares, más del doble de lo que se generó en la década pasada según el Centro de Políticas de Desarrollo Global de la Universidad de Boston (The New York Times, 28 de julio del 2018).

De acuerdo con tres diplomáticos de distintas nacionalidades con los que he conversado sobre el tema, China le ha puesto los ojos al Puerto La Unión, El Salvador, como el lugar estratégico para afincar la que sería su segunda base militar fuera de su país. La primera la tiene en Yibuti, una zona estratégica ubicada a la entrada al mar Rojo, en el Cuerno de África.

Existen dos opciones alternas al Puerto La Unión para ubicar la base militar china, la isla Perico y el golfo de Fonseca, un archipiélago que limita con Honduras y Nicaragua.

Pence lee la cartilla a centroamericanos

Ayer, durante la conferencia sobre el Triángulo del Norte de Centroamérica, celebrada en Washington, el vicepresidente estadounidense Mike Pence advirtió a los presidentes de Guatemala y Honduras, y al vicepresidente de El Salvador, que piensen en sus intereses y en los de los Estados Unidos a la hora de acercarse comercialmente a China.

Por lo pronto, y por la molestia con El Salvador, Trump revelará en las próximas semanas a Jean Manes como embajadora, y en su lugar enviará a Ronald Douglas Johnson, de la CIA.

La guerra ya comenzó.

@faustopretelin

FaustoPretelin

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.