En relación a la producción mundial, las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informan que, en el 2019, ésta llegaría a 63.6 millones de toneladas lo que representaría un record histórico de producción mundial, superando en 1.2% lo registrado durante el año anterior.

De los 10 principales países productores, siete esperan incrementos anuales en su producción doméstica, dentro de los cuales destacan Estados Unidos (incremento de 3.6%), Brasil (3%), México (2%) y Argentina (1.7 por ciento). En conjunto, estos cuatro países aportan cerca de 44% de la producción global de carne de bovino.

El principal productor es Estados Unidos, con un volumen estimado de 12.7 millones de toneladas durante el 2019, impulsado por una mayor disponibilidad de ganado para sacrificio.

En este sentido, por cuarto año consecutivo el inventario ganadero mundial iría al alza, de tal manera que para este año se espera un incremento anual de 0.5 por ciento. Así, a finales del 2019 se prevé un hato ganadero de alrededor de 1,012 millones de cabezas, el mejor registro de los últimos 10 años. India, Brasil y Estados Unidos se mantendrían como los tres países con mayor número de cabezas, concentrando alrededor de 64% del inventario mundial.

En Estados Unidos se prevé que la recuperación del hato ganadero se mantendrá durante el 2019, luego de que en el 2013 se llegará a los menores niveles de las últimas décadas debido a la sequía registrada en el 2011/12. En el 2019, el inventario final en dicho país sería de 95.2 millones de cabezas, el mejor registro desde el 2007.

Por el lado del consumo mundial, éste tendría un crecimiento de 1.7% a tasa anual, llegando al máximo histórico de 61.7 millones de toneladas. El principal consumidor a nivel mundial es Estados Unidos, el cual superaría en 3.7% lo observado en el 2018.

En relación a los precios internacionales, durante el 2018, el precio promedio del ganado bovino en pie en Estados Unidos fue de 2,524.6 dólares por tonelada. En comparación con el precio promedio del 2017, se observó una reducción de 2.9 por ciento. A lo largo del 2018, la cotización del bovino en pie mostró una estabilidad relativa. Durante febrero del año anterior, se presentó el precio más alto y, desde ese más, hasta junio mostró una tendencia decreciente.

*José Cuevas Valdez es especialista de la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. “La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA”.