De acuerdo con los criterios establecidos por el INEE, se calificará a los profesores en función del cumplimiento de cuatro instrumentos de evaluación:

Informe de cumplimiento de responsabilidades profesionales. Este reporte sobre el desempeño del maestro en sus tareas docentes es elaborado por el director de la escuela.

Expediente de evidencias de enseñanza. Este portafolio integra los trabajos de los estudiantes de los alumnos del maestro.

Planeación didáctica argumentada. En este documento el maestro explica las estrategias utilizadas en el salón de clase.

Examen de conocimientos y competencias didácticas. Evaluación que se empezó a aplicar el 14 de noviembre (su implementación será escalonada en los estados para que el gobierno federal pueda concentrar sus recursos en algunos estados problemáticos como Oaxaca, Michoacán y Guerrero).

Los profesores de inglés, además, tendrán que tomar un examen complementario del nivel de dominio de esa lengua.

La evaluación de conocimientos y competencias se aplicó en 25 estados y participaron más de 40,000 profesores el 14 y 15 de noviembre. Se le ha reprogramado la evaluación a más de 5,000 maestros. Entiendo que se haya tomado esta medida por dos razones: 1) Para sumar al mayor número posible de profesores a la evaluación y a la reforma. 2) Para dar alguna facilidad a aquéllos que estaban de incapacidad o que por una causa de fuerza mayor no pudieron asistir. ¿Y los que fueron presionados por la CNTE para que no ser evaluados? ¿Y los maestros que tomaron deliberadamente la decisión de no participar? ¿Por qué reprogramarles la evaluación a ellos?

Inicialmente, de acuerdo con las declaraciones del secretario Aurelio Nuño, los maestros que no se presentaran a la evaluación saldrían del servicio docente. Ahora el mensaje es que los maestros serán evaluados con los cuatro instrumentos (o cinco en su caso) en su conjunto. Los maestros pueden no participar en el examen pero sí entregar su portafolio, el informe y la planeación. Así, tendrán un puntaje menor, pero no perderán su plaza. ¿Por qué el cambio en el mensaje? ¿Sigue siendo la ley moneda de cambio en las negociaciones con los maestros?

El miércoles el mensaje aún era que los maestros que no participaran en la evaluación perderían su plaza. ¿Qué pasó entre el miércoles y el lunes que se flexibilizaron los criterios establecidos por el INEE? ¿Acaso hubo alguna negociación tras bambalinas? En un caso similar, el del descuento del salario a los maestros por no asistir a la escuela, sí se mantuvo el mensaje y se aplicaron las consecuencias. Los maestros que en lugar de dar clases participaron en marchas sí recibieron sus descuentos correspondientes, lo que se aplaude.

En México aplaudimos la aplicación de la ley. El Estado de Derecho debería ser parte fundamental de la vida diaria en nuestro país. Pero no lo es. Por eso aplaudimos los casos en los que la ley sí se aplica. Y se debería cumplir y hacer cumplir, no como parte de la estrategia de negociación política con diversos sectores de la población, sino porque su aplicación es general. Cuando la aplicación de la ley se convierte en parte de la estrategia política del gobierno, esta justicia selectiva está fuera del marco del Estado de Derecho. La aplicación de la ley debe ser para todos, en todo momento.

Si los maestros y la CNTE tuvieran la certeza de que la ley se aplica a todos, siempre, porque así ha sido y así será, entonces no habría lugar a las negociaciones políticas que han sido parte fundamental de la relación entre el gobierno y este grupo. Esto no significa que no sean deseables las negociaciones entre los diversos grupos de poder del Estado, sólo que estas negociaciones no deben suceder fuera del marco de la ley.

¿Qué pasaría si los maestros estuvieran seguros de que perderían su plaza si no presentaran su evaluación? ¿Y qué pasaría si también estuvieran ciertos de que no recibirían su pago si no acuden a su centro de trabajo? ¿Faltarían a trabajar? ¿Acudirían a la evaluación?

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