Así como para los mexicanos la rosca de reyes y el pan de muerto son una tradición en las mesas familiares, así también lo son los meses sin intereses en las tarjetas de crédito.

Aunque las tarjetas de crédito como las conocemos surgieron a principios del siglo pasado, los meses sin intereses (MSI) son un fenómeno reciente y local. En el resto del mundo, esta práctica no es común como lo es en México.

Estrategias comerciales como el Buen Fin o el regreso a clases han impulsado el uso de MSI al momento de que se realiza una compra ya sea con alguna tarjeta bancaria o departamental.

Los meses sin interés ofrecen una oportunidad de contar con un financiamiento “sin costo”, ya que ese mismo monto con otro tipo de crédito implicaría pagos mayores. Adicionalmente, permiten saber desde un inicio el monto y el número de mensualidades.

Sin embargo, a veces se escuchan expresiones como: “Ahorré comprando a meses sin intereses”. Esta afirmación es falsa, no se ahorra, de hecho, se adquiere una deuda y sólo distrae a la conciencia para que se sienta “tranquila” de tener una nueva pantalla de 75 pulgadas que tal vez no era necesaria.

Es utópico pensar que no se hará uso de los meses sin intereses al momento de comprar, es más, no hay por qué satanizar a este tipo de compras, al contrario, hay que aprovecharlas, pero lo recomendable es que, antes de dar el tarjetazo, lo mejor es hacer un pequeño checklist y pensar ante todo en la necesidad, pues si se trata de un bien, que éste sea duradero para que cuando se termine de pagar siga teniendo utilidad.

En este sentido, se recomienda que el plazo de la deuda sólo sea de 75% de la vida útil del bien adquirido, en muchos foros se recomienda que sea la misma. Pero hay que ser honestos, 24 meses para un celular es demasiado y la nueva mochila no durará para toda la primaria.

¿Cada cuándo es la promoción? Si realiza compras para Navidad, el Buen Fin o alguna otra temporada recurrente, la recomendación es que el plazo de los MSI no supere los 12 meses, para evitar que se acumulen los pagos.

Finalmente, es importante saber que, si no se realiza el pago puntual de los MSI, éstos generarán intereses y no se tendrá un beneficio real.

Otro dato que a veces no se conoce es que el pago mínimo de la tarjeta no incluye las mensualidades a plazo. Así que hay que tener un buen control para llevar este doble seguimiento.

Más que hacer de los meses sin intereses un hábito, éstos deberían aprovecharse en casos excepcionales, para montos o situaciones especiales en las que se requiere de un financiamiento. De no ser así, se estará condenando a pagar perpetuamente esas “ofertas” que no se dejaron ir.

La autora es VP Market Intelligence - Asset Management en BBVA Bancomer.