Una preocupación de la sociedad mexicana y sus autoridades, y que no resulta ajena al gremio bancario, tiene que ver con la capacidad de acercar a toda la población a los servicios bancarios, lo cual permitaría entre muchos beneficios, contar con herramientas para implementar mejor los programas sociales en las zonas más alejadas o de difícil acceso, reducir el uso de efectivo, facilitar el consumo y, muy importante, colaborar en los esfuerzos de formalizar la actividad económica nacional. 

Desde hace algunos años, los bancos han apostado por brindar a sus clientes herramientas digitales que les permita acceder a todos los servicios financieros disponibles de manera más sencilla e inmediata, poniendo todas sus capacidades y la robustez del sistema financiero mexicano en procurar la seguridad de sus clientes en el uso de la banca digital.

El mundo digital traerá grandes beneficios para todos; del lado de los clientes, inmediatez, seguridad y disponibilidad de sus recursos; del lado de los bancos, posibilidad de ampliar la base de clientes y con ello alcanzar uno de los objetivos que la sociedad mexicana ha perseguido desde hace muchos años, esto es, una mayor bancarización de la población del país.

Meta que hace sentido tomando en cuenta que 70 millones de mexicanos tiene un smartphone (Inegi: comunicado de prensa núm. 179/19, 2 de abril del 2019) con acceso a Internet y, por lo tanto, a las apps bancarias; de las cuales, 18.1% de las personas que tienen un teléfono inteligente ya usa banca móvil. Por su parte, algunos bancos han hecho esfuerzos adicionales absorbiendo el costo del consumo de datos que implica el uso de sus aplicaciones móviles, medida que permitirá a esa amplia base de usuarios de teléfonos inteligentes aprovechar las nuevas tecnologías para tener acceso a sus recursos y una amplia gama de productos y servicios bancarios.

En la era digital, no sólo las instituciones financieras se están transformando, otros jugadores cuyo negocio no es bancario, pero que sus plataformas nacieron en Internet, como son Facebook, Google, Amazon, entre otros, así como las más recientes fintech están presentando propuestas que den acceso a cualquier usuario al manejo de sus finanzas personales desde la web. 

Cada uno con sus ventajas y oportunidades, por un lado, el sector bancario perfectamente regulado por las autoridades correspondientes y con sus capacidades tecnológicas y de infraestructura, debe apresurarse para alinearse a la oferta digital, y, por otra parte, los nuevos jugadores, con todo el conocimiento de Internet, con el tamaño de sus mercados originales y la capacidad de contacto con sus clientes, deberán considerar todos los requerimientos legales y normativos que implica brindar servicios financieros. En definitiva, los más beneficiados son los usuarios de los servicios, pues hoy en día encuentran más y mejores servicios a su alcance sin importar la geografía, y con costos mucho más competitivos, a propósito de la revisión que las autoridades y el gremio bancario han trabajado desde hace tiempo.

*Rodrigo Barajas es VP I&C Sales-BBVA Asset Management para BBVA.